El Ejército de Estados Unidos ha hundido veinte embarcaciones y causado la muerte de 75 personas en una ofensiva militar en aguas del Caribe y el Pacífico, bajo el argumento de combatir el narcotráfico. La administración del expresidente Donald Trump considera a varios carteles latinoamericanos como grupos terroristas, declarando un “conflicto armado directo” que justifica sus acciones militares en aguas internacionales.
La escalada comenzó en agosto con despliegue de buques en el Caribe, especialmente con Venezuela en la mira, y se extendió al Pacífico, involucrando a Colombia. Gobiernos de Venezuela y Colombia han denunciado estos ataques como asesinatos y ejecuciones extrajudiciales, mientras que la ONU los considera violaciones al derecho internacional.
Entre los incidentes más destacados:
-
2 de septiembre: primer ataque a embarcación vinculada al Tren de Aragua con 11 tripulantes.
-
15 y 19 de septiembre: ataques con múltiples víctimas en el Caribe y República Dominicana.
-
Octubre: ataques continuos, incluyendo uno a un submarino con dos fallecidos y dos sobrevivientes.
-
28 de octubre: ataque más mortífero hasta la fecha, con 14 muertos en cuatro lanchas en el Pacífico, con una operación de búsqueda de un sobreviviente por parte de la marina mexicana.
-
9 de noviembre: hundimiento de dos lanchas con seis víctimas en el Pacífico.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha informado regularmente sobre estos ataques en redes sociales, calificando a las embarcaciones de operadas por organizaciones terroristas y reiterando el compromiso de EE.UU. para impedir el narcotráfico hacia su territorio.
La ofensiva incluye un despliegue militar considerable que ha ido en aumento, con la incorporación del portaaviones Gerald R. Ford y más de 10,000 soldados en la región. Estas acciones han generado tensiones diplomáticas con los países afectados y críticas internacionales por posibles violaciones a la soberanía y derechos humanos.







Discussion about this post