La actividad industrial pierde dinamismo en México. En enero-septiembre cayó 1.7% anual en los cuatro sectores que la integran.
Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía muestran respecto mismo período 2024, que la minería cayó 8.1%, la construcción 2.8%, manufactura 0.3% y generación, transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica, suministro de agua y gas natural, 1%.
El constante deterioro de esta actividad es evidente. En septiembre cayó 3.28% respecto al mismo mes 2024, cayendo en 17 de los últimos 18 meses. Banco Base señala que la minería suma 27 meses y los servicios básicos suman 5 meses cayendo. La construcción cayó por meses. La manufactura, componente más importante con 66% de la actividad industrial y 21% del PIB, cayó 2.26% anual y suma cuatro retrocesos anuales consecutivos, mayor caída desde agosto 2020.
Para Banco Base, continuará el deterioro de la actividad industrial pues en parte se asocia a la política de EE. UU., que frena la producción, en particular la industria de equipo de transporte. “La caída de inversión deriva de la incertidumbre política y respeto legal en el país, panorama negativo para crecer; la conclusión de obra pública; imposición de aranceles del 25% por EE. UU., sobre acero y aluminio”.
Revertir la situación exige que el gobierno revierta su política; hacer lo que no hace. Acotar regulaciones que limitan inversión en minería para atraer inversión extranjera y garantizar seguridad jurídica. Impulsar la industria manufacturera con programas de apoyo a pequeñas y medianas empresas, pilar del sector y las más golpeadas. Subsidios para adoptar tecnología, facilidad para créditos y acuerdos comerciales que aseguren la demanda externa.
El subsector energía exige inversión urgente en energía renovable. La asociación público-privada garantiza inversión. Dado que el desempeño industrial es variable, es crucial diseñar estrategias que aprovechen las fortalezas de cada estado: Apoyar clústeres industriales en Puebla y San Luis Potosí y fortalecer sectores rezagados en estados mineros.
Futuro a corto plazo: Por desgracia, son políticas contra natura de Morena. La caída económica continuará afectando el ingreso nacional. Toca a los mexicanos pagar por decisiones presidenciales derivadas de su gusto político y de su desenfrenado gasto público sin soporte de ingresos que lo avale.
En 7 años, la deuda externa de México pasó de 10 billones de dólares a 20 billones. No hay gasto público en salud, educación, al campo, resultados en seguridad. Saque conclusiones







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