En reunión de comisiones unidas, fue aprobada por unanimidad, iniciativa que tiene por objeto reformar la Ley de Salud para el Estado de Tamaulipas para incorporar en el ámbito local la atención tanatológica en caso de muerte prenatal para las madres, y el derecho a la orientación sobre la posibilidad de darles sepultura de conformidad a la legislación sanitaria nacional y en respeto a su dignidad póstuma, y con relación a la Ley para la Prestación del Servicio Público de Panteones adecuar su lenguaje para que en lugar de las referencias a los cadáveres de menores, en su lugar se prevea respecto de cadáveres de fetos, embriones, niñas, niños, y adolescentes.
La acción legislativa promovida por la diputada panista, Mireya Saldívar Cano, sostiene que la salud mental es esencial para el bienestar de las personas, y el duelo por la pérdida de un ser querido es un viaje profundamente personal que nos enfrenta a emociones, a pensamientos, nos enfrenta al dolor. Este dolor es aún mayor cuando se trata de los más indefensos, de los más vulnerables entre nosotros: las niñas y los niños por nacer.
Cada uno de ellos es portador de sueños, ilusiones y esperanzas dentro del corazón de sus padres. Su pérdida deja un vacío inmenso, y en esos momentos complicados, oscuros, es vital que las familias reciban apoyo, comprensión y un trato humano que les permita sentir que no están solos en su sufrimiento, acotó.
Es en el abrazo solidario de la comunidad donde encontramos la fuerza para aliviar el dolor de aquellos que han perdido a un hijo. LOS QUE HEMOS PERDIDO UN HIJO. Cada historia, por breve que sea, merece ser honrada y recordada; cada vida, aunque efímera, deja una huella imborrable en los corazones de quienes tuvieron la fortuna de soñarla, el deseo de quererla.
Es esencial que los padres y sus familias sientan el acompañamiento y la calidez de su entorno en cada paso de este doloroso proceso, sabiendo que hay un espacio seguro para el luto, la aceptación, el recuerdo y la sanación.
Sin embargo, muchas familias enfrentan hoy la dura realidad de la dificultad para acceder a la atención emocional y a la información necesaria para dar un final digno a sus hijos. Este vacío puede sumirlas en una soledad y en una tristeza devastadoras, que dificulta la aceptación y el cierre necesario para sanar.
Por ello, a través de esta iniciativa, proponemos fortalecer el marco legal para garantizar el derecho de los padres a dar una despedida apropiada, mediante la inhumación o cremación de sus hijos por nacer, que asegure así el respeto y la dignidad que cada uno de ellos merece, puntualizó.







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