Ciudad de México (5 de agosto de 2025).– Entre quejas de diputados oficialistas por la falta de medicamentos, médicos especialistas y saturación en clínicas y hospitales, funcionarios del IMSS-Bienestar reconocieron que el organismo enfrenta severos retos estructurales y operativos, por lo que ya se trabaja en una iniciativa de ley que le dé mayor soporte jurídico y funcional.
Durante una reunión con las comisiones de Bienestar y de Seguridad Social en la Cámara de Diputados, el coordinador de Asuntos Consultivos y Normativos de la Unidad Jurídica, José Reséndiz Martínez, reconoció que el IMSS-Bienestar nació con deficiencias derivadas de su creación por decreto.
“Este organismo público descentralizado nació a través de un decreto. Ese decreto tiene debilidades en su operación y genera elementos que no permiten fortalecer estrategias ni aplicar acciones de forma contundente. Por eso estamos desarrollando un proyecto de ley y necesitamos el respaldo de este Congreso”, afirmó.
Añadió que IMSS-Bienestar “ya nació con demandas, adeudos y temas negativos”, por lo que pidió el respaldo legislativo para acelerar su consolidación.
La comparecencia se convirtió en un espacio de reclamos. Diputados de Morena, PT y PVEM denunciaron desde negligencias médicas hasta condiciones críticas en hospitales sin especialistas, sin reactivos o sin servicio nocturno y de fin de semana.
La diputada Blanca Estela Hernández (PVEM) afirmó que en municipios como Paso del Macho, Veracruz, los centros de salud “son elefantes blancos”, sin quirófanos y con embarazadas que deben viajar hasta una hora para recibir atención, con desenlaces fatales.
Jorge Armando Ortiz (PT) denunció que en Nayarit hay hospitales con ambulancias sin choferes y laboratorios sin personal ni materiales básicos. En tanto, Hilda Aracely Brown (Morena) sostuvo que en Tijuana los servicios están rebasados y los medicamentos escasean.
Uno de los casos más graves fue presentado por el petista José Alejandro López, quien relató que dos niñas prematuras perdieron la vista tras una presunta mala práctica médica al recibir “oxígeno de más” en una clínica sin los cuidados necesarios.
Ante estos señalamientos, Ulises Rangel, subdirector del padrón de beneficiarios, explicó que la falta de personal se debe a décadas de desinversión y a una política que privilegió al sector privado. Incluso comparó la situación con el “huachicoleo de la salud”.
“Pongo mi clínica privada enfrente del hospital público sin recursos, sin prótesis, sin reactivos… y entonces boicoteo al público porque me conviene como negocio”, dijo. Como alternativa, mencionó que se han activado los “equipos quirúrgicos comunitarios”, con contratos de fin de semana para personal que trabaja en zonas urbanas pero que puede operar en comunidades rurales.
Por su parte, Arlette Saavedra, coordinadora de Unidades de Primer Nivel, pidió a los diputados que ayuden a identificar médicos interesados en trabajar en estas zonas.
Actualmente, IMSS-Bienestar opera en 24 estados, con más de 10 mil centros de salud, 576 hospitales transferidos y más de 53 mil profesionales de la salud en la primera fase del proceso de federalización.







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