Allan Saint-Maximin, quien recientemente firmó con el Club América, ha causado revuelo con declaraciones sobre su paso por el Fenerbahçe en Turquía. El futbolista francés acusó al club turco de intentar doparlo, revelando que médicos del equipo intentaron inyectarle sustancias desconocidas para él durante su recuperación de una lesión.
“Hasta intentaron doparme, para que te des una idea de lo grave que es…”, expresó Saint-Maximin en una entrevista, detallando las situaciones confusas que vivió durante su tiempo en el club.
El jugador también mencionó que las personas involucradas parecían tener órdenes y que se encontraba en medio de un proceso extraño y perturbador:
“Tuvimos conversaciones y descubres que las personas involucradas tenían órdenes. No sabes qué está pasando, todo está empañado. ¿Fue intencional? ¿Es normal? Intentan inyectarse cosas sin sentido, te metes en situaciones absurdas. Viví cosas de locos ahí y eso claro que me afectó mucho”, añadió.
Es importante resaltar que, a pesar de las fuertes acusaciones, Saint-Maximin nunca dio positivo en ningún control antidopaje, y sus comentarios siguen siendo una teoría personal sobre lo que vivió en el club turco.
Fenerbahçe niega las acusaciones
El Fenerbahçe, dirigido por José Mourinho, respondió rápidamente a las acusaciones de Saint-Maximin, emitiendo un comunicado oficial donde rechazó categóricamente las acusaciones de dopaje. El club explicó que los tratamientos recibidos por el jugador formaban parte de un proceso médico para tratar una lesión.
“La distorsión por parte del deportista y la transmisión al público de los hechos sobre el proceso de tratamiento que se le aplica después de un problema de salud es un intento de dañar la reputación de nuestro club”, indicó Fenerbahçe en su comunicado.
Además, el club turco advirtió que tomaría acciones legales contra la difusión de estas declaraciones, asegurando que defenderían su honor en los tribunales.

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