Ciudad de México (21 de julio de 2025).- La temporada de lluvias trajo consigo una alentadora noticia para México: la sequía que azotó durante años a vastas regiones del país mostró una notable reducción, alcanzando su nivel más bajo en los últimos diez años.
De acuerdo con el reporte más reciente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), al 30 de junio de 2025, sólo el 36.2% del territorio nacional presenta algún grado de sequía, desde condiciones anormalmente secas hasta sequía excepcional. Este porcentaje no se había visto desde 2015, cuando el indicador marcaba un 17.09% para la misma fecha.
La mejora en las condiciones climáticas se refleja con claridad en el número de municipios afectados. En total, 339 municipios en el país presentan algún grado de afectación (ya sea sequía o condiciones secas), frente a los 2,112 que estaban impactados hace un año, lo que representa una reducción del 84%.
Los estados más afectados siguen siendo Sonora, Chihuahua y Coahuila, mientras que otras entidades como Tamaulipas, Campeche y Zacatecas reportan afectaciones mínimas, con apenas dos municipios en situación de sequía cada una.
Expertos atribuyen esta mejora a las lluvias por encima del promedio registradas durante la segunda mitad de junio, impulsadas por fenómenos meteorológicos como las tormentas Dalila y Barry, así como el huracán Flossie.
Estas lluvias beneficiaron principalmente al norte, occidente, centro y sur del país, y frenaron el avance de la sequía, especialmente en regiones agrícolas e industriales que enfrentaban crisis por escasez de agua.
A pesar del panorama alentador, especialistas advierten que la situación sigue siendo frágil. En el noroeste, la Sequía Excepcional (D4) continúa afectando regiones de Baja California y Sonora, mientras que la Sequía Extrema (D3) persiste en zonas del Río Bravo, una cuenca que involucra a estados como Tamaulipas.
Aunque este último se encuentra entre los menos afectados, los expertos destacan que la recuperación no debe conducir a la complacencia. “Hemos recibido un respiro, pero no hemos resuelto el problema de fondo: la gestión del agua”, subraya Francisco Bustamante, presidente de la organización Agua en México.
El especialista advierte que la falta de infraestructura para captar y aprovechar el agua pluvial, así como el deterioro de las redes de drenaje y riego, siguen siendo los principales obstáculos para garantizar la seguridad hídrica del país.
Aunque algunas presas han comenzado a recuperar niveles, en entidades como Sonora apenas alcanzan el 13.2% de su capacidad, lo que ha generado llamados de emergencia ante el riesgo de que sectores productivos y ciudades enfrenten cortes de agua si las lluvias no se mantienen en los próximos meses.
En contraste, zonas como el Pacífico Sur y el Valle de México reportan 0% de afectación, un fenómeno poco común para esta época del año.
Mientras tanto, en estados como Tamaulipas, el alivio que han traído las lluvias también es visto como una oportunidad para fortalecer medidas de prevención, captación y eficiencia en el uso del agua, especialmente en áreas rurales y urbanas en crecimiento.







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