Para atender la problemática ambiental más persistentes en la frontera norte de Tamaulipas, las Secretarías de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (SEDUMA) y Secretaría de Desarrollo Energético realizaron una visita a la planta de pirolisis de la empresa InnoVent Renewables, en Escobedo, Nuevo León que prevén replicar en las principales ciudades fronterizas tamaulipecas.

Se evaluó el funcionamiento de esta tecnología que permite transformar neumáticos en desuso en biocombustibles y otros subproductos útiles para la industria, como aceites, gases y carbón que permitiría reducir el impacto ambiental de las llantas abandonadas, así como eliminar riesgos para la salud pública.
La titular de la SEDUMA, Karina Saldívar Lartigue, dijo que el proyecto que se contempla replicar en Tamaulipas, es uno de los compromisos de la agenda ambiental que impulsa el gobernador del estado, Américo Villarreal Anaya.

La pirolisis, consiste en aplicar calor en ausencia de oxígeno para desintegrar los neumáticos y convertirlos en productos reutilizables. En la propuesta, se proyecta instalar varias plantas en puntos estratégicos del estado, siendo la región fronteriza una de las opciones para la primera etapa, explicó.
“Se tratarían 30 toneladas diarias de llantas, es decir, más de un millón y medio de neumáticos al año”, subrayó Saldívar, al comentar que la tecnología utilizada tiene una huella de carbono positiva, ya que consume más CO₂ del que emite en el proceso de transformación.

Enfatizó la importancia del proyecto al recordar que la acumulación de llantas en espacios públicos representa un foco grave de contaminación, pues “contienen químicos y metales pesados que, al filtrarse en el ambiente, pueden provocar enfermedades, e incluso, algunos son considerados cancerígenos y mutagénicos”.
En esta visita estuvo presente también el secretario de Desarrollo Energético, Walter Julián Ángel Jiménez, quien coincidió en que este tipo de acciones reafirman el compromiso con la sustentabilidad y el bienestar de la población.
Este proyecto representa un paso firme hacia una gestión responsable de los residuos y una oportunidad para generar economía circular a partir de un problema que por años ha afectado al entorno y a la salud de miles de familias tamaulipecas, concluyó.







Discussion about this post