Poner al corriente la propiedad de los vehículos que poseen las y los tamaulipecos, fue, desde principio de la administración del Gobernador, Doctor Américo Villarreal Anaya, una acción que a todas luces está más a favor de los dueños de carros, camionetas y motos, que, de la Secretaría de Finanzas, porque los casi cuatro mil pesos que se pagan significan grandes ahorros debido a la acumulación recargos y sus intereses.
Incluso, muchos propietarios de unidades motrices, preferían no pagar los derechos, tampoco actualizar placas ni licencias de manejo, porque costaba más todo esto que el valor del vehículo que poseían y, en caso de que alguien llegara a comprarlo, solo pagaría el diferencial de los adeudos que los propietarios tienen en las Oficinas Fiscales de la entidad.
Esta medida fue establecida por la anterior titular de Finanzas, la matamorense Adriana Lozano Rodríguez, quien todavía unas semanas antes de ser sustituida en el cargo, hizo saber de la ampliación del plazo para el pago de derechos sin recargos ni intereses, el llamado pago único de tres mil 990 pesos que aplicaba para los carros cuyo modelo era del 2010 hacia abajo.
Ahora que se encuentra al frente de las Finanzas del Estado el Doctor Jesús Lavín Verástegui, se ha visualizado la posibilidad de que el beneficio para propietarios de unidades de 2015 para abajo, es decir, 10 años menos del modelo actual, en el entendido de que, para el mes de septiembre que viene estarán en el mercado los modelos 2026 por tanto, habrá una diferencia mayor a 10 años.
La medida de un pago estandarizado para que carros y camionetas actualicen sus placas, que los propietarios saquen licencia de manejo nueva y que los adeudos se cubran con poco menos de cuatro mil pesos, es positiva, porque al Estado le ingresan recursos que de otra forma no podría contar con ello.
También, como apoyo a los municipios de la entidad, desde una perspectiva económica, es la captación de derechos por la nacionalización de las unidades que se encuentran ilegales en suelo tamaulipeco, porque los millones de pesos que captan las Oficinas Fiscales, son entregados en forma íntegra a los Ayuntamientos para que los inviertan en el mejoramiento de las vialidades, por tanto, se espera que la Presidencia de la República de vigencia al Decreto mediante el cual se autoriza la regularización de ese tipo de unidades.
Los otros
A los trabajadores de las dependencias del Gobierno Federal, les ha caído de perlas, la intención que tienen los diputados Federales del Partido del Trabajo, para modificar la Ley ISSSTE a fin de que, las personas activas al momento de la reforma de esa misma Ley en el 2007, puedan jubilarse al cumplir 52 años de edad los hombres y 50 las mujeres, no le hace que no hayan llegado a cotizar al Instituto los 30 años ellos y 28 ellas.
Esto es, la opción queda para que, por edad las y los trabajadores opten por su jubilación, ello para que quede establecido en los derechos, aunque, apegados a la realidad, son muy pocos, es más, quizá nadie que a los 52 años de edad ellos, se quieren ir a su casa y ellas al cumplir los 50, porque en calidad de trabajadores todos se mantienen en espera de mejorar su percepción laboral, para que, a la hora de decidir por la jubilación, el monto que les toque sea mayor y de esa manera garantizar que tendrán un mayor ingreso para hacer frente a su retiro.
La propuesta de las y los Diputados del Partido del Trabajo, como Gerardo Olivares Mejía, va en el sentido de reformar el Artículo Décimo del Decreto por que se expidió la Ley del ISSSTE en el 2007, a efecto de que la tabla contenida en ese apartado de la Ley, porque quieren recuperar las condiciones y requisitos de jubilación vigentes al momento de la citada reforma, ya que modificó el régimen de pensiones con perjuicios inmediatos a la clase trabajadora, en lugar de beneficiarlos.
El asunto es que, los trabajadores de la Federación, estén activos, en proceso de retiro o jubilados, se la viven en pleito con su patrón que es el ISSSTE, dado que en lugar consideraciones a su favor porque entregaron toda una vida al servicio público, tienen que vivir en pie de lucha porque todo es complicado, sean medicamentos, atención médica, consultas de especialidad, intervenciones quirúrgicas, mejores percepciones por jubilación y apoyos directos de las Secretarías del Gobierno de la República los cuales siempre quedan en promesas.
También es notorio que las organizaciones sindicales de las dependencias Federales y la propia Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicios del Estado, FSTSE, que las agrupa a todos, son inoperantes en todos los sentidos, al grado tal que, los dirigentes sean nacionales o estatales, están disminuidos casi a punto de no verse, porque nada hicieron frente a agravios del sexenio federal pasado, cuando se aumentaba el salario mínimo de los obreros hasta en un 20 por ciento y el de ellos como trabajadores del Gobierno, apenas alcanzaba el cuatro por ciento.
Bajo esta perspectiva, es bien visto que las y los Diputados Federales del Partido del Trabajo, hablen por los empleados federales y decidan impulsar iniciativas que modifiquen las condiciones de trabajo y los beneficios, a efecto de que, su jubilación pueda alcanzar un nivel digno.







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