La asociación mundial de escritores PEN Internacional ha denunciado la creciente “ola de represión” contra los periodistas en Nicaragua. En una declaración reciente, la organización exhortó al gobierno encabezado por Daniel Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, a poner fin a la persecución de periodistas, trabajadores de la cultura, escritores y medios de comunicación, quienes han sido objeto de esfuerzos sistemáticos para silenciarlos.
En el transcurso de julio, las autoridades nicaragüenses han allanado los domicilios de al menos 15 periodistas independientes, y se desconoce el paradero de tres de ellos, según informó PEN Internacional. Además, la asociación reveló que al menos 26 periodistas han huido de Nicaragua por motivos de seguridad en lo que va de 2024, elevando el número total de exiliados a 263 desde abril de 2018, cuando estalló la crisis política y social en el país.
PEN Internacional subrayó la severidad de la persecución estatal, que ha alcanzado niveles atroces. La organización citó un informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que documenta un aumento en el uso de diversas formas de acoso para intimidar a los periodistas, incluidas detenciones arbitrarias, visitas domiciliarias, exilio forzoso y la cancelación de la personalidad jurídica de medios de comunicación independientes.
La asociación también compartió las preocupaciones de la CIDH y del movimiento Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua (PCIN) sobre las crecientes restricciones a la libertad de expresión bajo el gobierno de Ortega y Murillo.
PEN Internacional expresó su preocupación por la desaparición de la periodista cultural Fabiola Tercero, cuyo paradero se desconoce desde el 12 de julio de 2024, tras una redada policial en su domicilio. Tercero dirige “El Rincón de Fabi”, un espacio cultural para el intercambio de libros.
La organización recordó a las autoridades nicaragüenses sus obligaciones en virtud de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, que exige el respeto de los derechos de las personas detenidas, incluyendo el acceso a un abogado y la reclusión en un lugar de detención oficial.
PEN Internacional hizo un llamado a las autoridades nicaragüenses para que cesen su “implacable represión” contra periodistas, medios de comunicación, actores culturales y escritores. También exigió la liberación de personas encarceladas injustamente por ejercer su derecho a la expresión pacífica, incluyendo al académico y escritor Freddy Antonio Quezada y al periodista Víctor Ticay.
El presidente de PEN Internacional, Burhan Sonmez, concluyó la declaración enfatizando que “intentar silenciar las palabras no silenciará la verdad”.
Nicaragua ha estado sumida en una crisis política y social desde abril de 2018, situación que se agravó tras las controvertidas elecciones generales del 7 de noviembre de 2021, donde Ortega fue reelegido para un quinto mandato, con sus principales opositores encarcelados, expulsados del país y privados de su nacionalidad y derechos políticos.

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