Tras el debate presidencial entre Joe Biden y Donald Trump, quedó evidente para muchos que el candidato demócrata, de 81 años, podría no ser capaz de ganar las elecciones generales de noviembre. Su desempeño durante los 90 minutos del debate fue ampliamente criticado, especialmente por miembros de su propio partido.
Van Jones, exfuncionario de la administración Obama y analista de CNN, comentó que Biden no logró restaurar la confianza del país ni de los votantes demócratas. La posibilidad de que el partido busque una alternativa antes de la convención aún es viable, con tiempo para encontrar una forma diferente de avanzar.
Durante el debate, Biden atacó a Trump por sus diversas indiscreciones y la insurrección del 6 de enero de 2021, pero no logró convencer a muchos escépticos de que tiene la capacidad para enfrentar a Trump en la campaña ni para desempeñar el cargo de comandante en jefe durante otros cuatro años.
Si las encuestas muestran una pérdida de apoyo para Biden tras su actuación en el debate, la presión para que renuncie a la candidatura demócrata podría intensificarse. A pesar de las críticas, Biden mantiene el control sobre su destino, habiendo ganado la mayoría de los delegados en las primarias demócratas de este año.
Para que Biden se retire de la contienda, sería necesario su consentimiento, ya que cualquier cambio en la candidatura debe partir de él mismo. Persuadir a Biden para que renuncie podría requerir la intervención de su esposa, Jill Biden, y de figuras influyentes como Barack Obama y Nancy Pelosi.
Si Biden decide retirarse antes de la convención demócrata de agosto, sus delegados podrían elegir a un nuevo candidato en el evento. Entre los posibles sustitutos se encuentran la vicepresidenta Kamala Harris, el gobernador de California Gavin Newsom, la gobernadora de Michigan Gretchen Whitmer y el gobernador de Pensilvania Josh Shapiro.
Si la retirada de Biden ocurre después de la convención, el Comité Nacional Demócrata decidiría el nuevo candidato. Biden podría optar por designar a un sucesor y controlar el proceso, anunciando su retirada con suficiente antelación para maximizar el apoyo público hacia un nuevo candidato.
A pesar de los desafíos actuales, los demócratas podrían estar en una posición fuerte a largo plazo. Donald Trump sigue siendo impopular entre muchos estadounidenses, y su legado sigue marcado por la insurrección de 2021. Un candidato demócrata enérgico y claro en su comunicación podría tener éxito en noviembre.

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