El Gobierno de Cuba ha manifestado su disgusto por la presencia de un submarino de guerra de Estados Unidos en la Bahía de Guantánamo, al sureste de la isla, considerando que esta visita no fue solicitada ni invitada por Cuba.
El viceministro de Relaciones Exteriores cubano, Carlos Fernández de Cossío, expresó que la presencia del submarino USS Helena en aguas cubanas es vista como parte de una política hostil por parte de una potencia extranjera que mantiene una base militar en territorio cubano desde 1903, situación que La Habana considera ilegal y ha exigido la devolución de dicho territorio.
Según declaraciones al medio oficialista Cubadebate, Fernández de Cossío subrayó la ilegitimidad de la ocupación militar estadounidense en Guantánamo contra la voluntad del pueblo cubano, haciendo hincapié en que estas visitas militares no están autorizadas ni son bienvenidas.
El Comando Sur de Estados Unidos ha justificado la presencia del submarino USS Helena como parte de una visita portuaria de rutina, mientras que simultáneamente una flotilla de la Marina de Guerra de Rusia se encuentra de visita en Cuba, incluyendo un submarino de propulsión nuclear, una fragata moderna, un buque petrolero y un remolcador.
Las autoridades estadounidenses han asegurado que están monitoreando de cerca las actividades de la flotilla rusa, aunque han afirmado que no representan una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos, según indicó la viceportavoz del Pentágono, Sabrina Singh.

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