La Francia Insumisa (LFI) y el Partido Socialista (PS) han anunciado, por separado, un “principio de acuerdo” para formar una alianza electoral en las legislativas anticipadas del 30 de junio y 7 de julio, con el objetivo de frenar el avance de la ultraderecha, que lidera las encuestas.
El Partido Socialista informó a sus afiliados que se ha alcanzado un acuerdo con las principales fuerzas de izquierda (LFI, verdes y comunistas) para distribuir las candidaturas a diputados en cada circunscripción electoral. El diputado Paul Vannier, jefe negociador de LFI, también confirmó la noticia a la prensa.
Según este acuerdo preliminar, que excluye a Córcega y las regiones de ultramar, las candidaturas para la Asamblea Nacional francesa se repartirán de la siguiente manera: 229 para LFI, 175 para PS, 92 para los verdes y 50 para los comunistas.
Los cuatro partidos, que ya se coaligaron en 2022 bajo la marca Nupes con resultados menores a los esperados, buscan repetir la fórmula ahora bajo el nombre de “Frente Popular”. Esta denominación rememora la coalición de izquierdas que gobernó Francia entre 1936 y 1938, formada para enfrentar el fascismo que emergía en Europa en ese entonces.
Los partidos tienen hasta el domingo 16 de junio para concretar totalmente el acuerdo. Aún deben resolver diferencias significativas en su programa electoral, ya que el PS es pro-europeo mientras que LFI es euroescéptico, además de divergencias sobre temas como Ucrania y Oriente Medio. También queda por definir el nombre de los candidatos.
Según el último sondeo de BFMTV y La Tribune, la Agrupación Nacional (RN) de Marine Le Pen obtendría el 31 % de los votos, seguida por la izquierda con el 28 %, mientras que la mayoría presidencial de Emmanuel Macron alcanzaría el 18 %.
Un triunfo del RN podría acercar a los lepenistas a la mayoría absoluta en la Cámara Baja, que se sitúa en los 289 escaños.

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