Cientos de policías, periodistas de diversos países y un reducido grupo de seguidores del expresidente Donald Trump se congregaron hoy en las cercanías del Tribunal Penal de Manhattan, marcando el inicio de un evento histórico: el primer juicio penal contra un exmandatario en Estados Unidos.
El Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) aseguró la seguridad del área, mientras los medios se preparaban para cubrir el evento y los pocos seguidores de Trump expresaban su descontento por lo que calificaron como una “caza de brujas” contra el exmandatario y candidato republicano.
Desde tempranas horas, el recinto de la corte se vio ocupado por agentes de seguridad y periodistas, algunos realizando transmisiones en vivo con el tribunal de fondo, y otros haciendo fila para ingresar a la sala donde comenzaría la selección del jurado, un proceso que podría extenderse hasta dos semanas.
Donald Trump, quien enfrenta 34 cargos, incluido el de falsificación de documentos comerciales relacionados con un asunto personal, llegó luciendo un traje azul marino y una corbata roja, y expresó su confianza en sus seguidores a través de la red social Truth Social.
A medida que avanzaba la mañana, seguidores de Trump, identificables por sus gorras rojas y banderas estadounidenses, se congregaron en una plaza frente al tribunal. Uno de ellos, Joseph Belnome, expresó su esperanza de que el caso fuera desestimado, afirmando que no había ninguna víctima excepto el pueblo estadounidense, al que acusó de intentar robarles su voto.
A pesar de la diversidad de acentos entre los seguidores de Trump, el número de manifestantes en su contra era notablemente menor. Nadine Seiler, una de las pocas opositoras presentes, lamentó la escasa participación y expresó su decepción por la falta de apoyo.
El inicio del juicio contra Trump marca un hito en la historia política de Estados Unidos y genera gran interés tanto a nivel nacional como internacional.

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