Escuchar nota
0:00
La huelga de médicos en Corea del Sur ha alcanzado su vigésimo día sin señales de una posible resolución, mientras los servicios sanitarios del país continúan seriamente afectados. La protesta, que inició el pasado 20 de febrero, ha sido liderada por más del 90 % de los 13.000 médicos en prácticas, en rechazo al plan del Gobierno del conservador Yoon Suk-yeol de aumentar en 2.000 plazas al año en las facultades de medicina.
La paralización de actividades médicas ha provocado la suspensión de aproximadamente la mitad de las cirugías programadas en los grandes hospitales de Seúl, que representan el 40 % de la plantilla médica del país. Como medida de emergencia, el Gobierno ha permitido a las enfermeras asumir responsabilidades antes limitadas a los médicos y ha anunciado el envío de médicos militares a hospitales privados.
A pesar de la creciente presión, el ministro de Salud, Cho Kyoo-hong, ha afirmado que el Ejecutivo está dispuesto a dialogar con la comunidad médica, pero ha reiterado que el plan de aumentar las cuotas en las facultades no será alterado. El Gobierno ha comenzado a enviar notificaciones a los médicos en huelga sobre la posible retirada de sus licencias para ejercer.
El conflicto radica en la unilateralidad de la decisión gubernamental y la demanda de los médicos de limitar el aumento de plazas a 350 al año para preservar la calidad del servicio y la formación. Argumentan que también se debería invertir en áreas específicas y reforzar la protección legal de los profesionales sanitarios.
Corea del Sur enfrenta una escasez de médicos, especialmente en áreas rurales y especialidades como pediatría, obstetricia y cirugía cardiotorácica. Con 2,46 médicos por cada 1.000 habitantes, el país se encuentra entre los de menor ratio de médicos por habitante en la OCDE, solo por detrás de México, Polonia, Colombia y Turquía.
Discussion about this post