La presunta filtración de datos personales de más de trescientos periodistas que han pasado
por las “mañaneras” es un tema magnificado por la oposición en el objetivo de desprestigiar
al supremo gobierno. Es un golpe preciso que desde luego daña al régimen, cuando menos
hasta que el caso se aclare debidamente. Y no es coincidencia que sea conocido en pleno
furor político y a días del inicio de las campañas por la presidencia de la república,
renovación de varias gubernaturas, el congreso de la Unión, legislaturas locales e infinidad
de alcaldías.
Los adversarios(as) de la 4T disfrazados(as) también de víctimas, aprovechan las tribunas a
su disposición para culpar a López Obrador de lo que les pudiera suceder al hacerse pública
la señalada información, como si la historia de cada cual hubiera nacido en el presente
sexenio y no forjada durante los años en que fueron parte de la complicidad y el saqueo.
El problema es que circulan datos de quienes cubren la fuente de palacio nacional de lo que,
en opinión del columnista, no estarían ajenos “los cerebros” de la ultraderecha
tradicionalmente especializados en esta clase de tareas. ¿De parte de quién pudo realizarse
“el trabajito”?.
Bueno sería que cuanto antes conociéramos el origen de todo esto que sin duda es material
fresco para atacar al líder de la 4T insistiendo en que está convertido en dictador como si
no supiéramos que justo en estos tiempos es cuando existe mayor respeto y defensa de las
garantías individuales, incluida, sobre todo, la libertad de expresión y el derecho a disentir
en el más amplio sentido democrático. Ya decíamos que si no fuera así algunos de los más
rabiosos críticos estarían fuera del país, en la cárcel, desaparecidos o borrados de este
mundo.
Los adversarios pretenden enemistar a AMLO con reporteros encargados de cumplir su
trabajo en la forma más digna posible. Algunos caerán en la trampa, pero seguro la mayoría
entenderá que se trata de una intención perversa patrocinada por aquellos(as) que
perdieron privilegios y oportunidades de mayor enriquecimiento a costa del poder
apropiándose hasta del patrimonio que pertenece a todos. No extrañaría la participación
de empresarios corruptos que solo tienen como Dios al dinero, que recordemos, varios han
sido vergonzosamente exhibidos en “las mañaneras”. Sería una especie de venganza hacia
quien los ha desenmascarado colocándolos en el lugar que corresponde, sea en el fondo de
la alcantarilla de donde no debieran salir.
Por lo observado, califican el hecho como un caso de espionaje oficial que automáticamente
pone en alerta a los comunicadores que por obvias razones se sienten agredidos, además
de vulnerables, por probable mal manejo de información que debiera ser cerrada, utilizable
solo para efectos de acreditación en la rueda de prensa presidencial.
El escándalo no toca a Claudia Sheinbaum porque es una vil y cobarde venganza neoliberal
contra AMLO al que no perdonan haga un gobierno a favor de los pobres explotados y
humillados durante 36 años por la oligarquía neo porfirista. Y ni modo que sea invento.
SUCEDE QUE
AMLO prometió estar presente en el informe del gobernador Américo Villarreal Anaya y
seguro cumplirá. En este sentido hay confianza de que no venga con las manos vacías, sea
que traiga algún regalito sorpresa. ¿Qué tal que se trate de la solución al grave problema
de la escasez de agua?, por ejemplo…Resulta que Xóchitl Gálvez quiere su “mañanera”. Yo
digo que ni la necesita porque sobran medios y “analistas” que convirtieron en costumbre
bombardear a quien habita palacio nacional, así como a sus colaboradores(as). Son los
“comunicadores” que de igual forma festejan el lenguaje grosero y ofensivo utilizado por la
candidata de la alianza maldita y su la forma de hacer política a partir de mentadas de
madre…Calma “chicha” en Morena, presagio de tormenta despuesito de que se conozcan
los nominados(as) a cargos de elección que como sabéis, llegarán en paquete el cinco de
febrero, (excepto quienes ya fueron “palomeaos” para el senado).
Y hasta la próxima.

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