Estados Unidos, 23 de diciembre.- El retraso en la asistencia militar a Ucrania por parte de Estados Unidos y la Unión Europea ha generado crecientes temores en los países bálticos, principales contribuyentes de ayuda militar a Kiev en relación a su PIB. Se teme que este retraso no solo prolongue el conflicto en Ucrania, sino que también pueda incitar la agresión rusa en la región en los próximos años.
Juri Estam, comentarista político estonio-estadounidense, destaca el nerviosismo palpable en los países bálticos, señalando que el discurso público se ha cargado de referencias a la seguridad e inseguridad. Existen preocupaciones de que un escenario de guerra congelada en Ucrania, permitiendo a Rusia rearmarse, combinado con la posible elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, pueda debilitar el rol de EE. UU. en la OTAN y abrir la puerta a provocaciones rusas o incluso a un ataque a los países bálticos.
El bloqueo republicano en el Senado de EE. UU. a un paquete de ayuda de 61.400 millones de dólares para Ucrania y el veto húngaro a una asistencia de 50.000 millones en la Unión Europea agravan la situación. Analistas temen que la pérdida del apoyo estadounidense limite las oportunidades de Ucrania para futuras acciones, permitiendo a Rusia reabastecerse y reconstruirse.
Aivars Ozoli?š, comentarista letón, destaca que solo una derrota en Ucrania puede detener a Rusia y advierte sobre la fatiga más rápida de las sociedades occidentales en comparación con Rusia. Mientras tanto, los países bálticos han mejorado sus capacidades de defensa ante la incertidumbre sobre el apoyo occidental a Ucrania, realizando importantes compras de sistemas de armas en los últimos meses.
El exministro de Defensa de Letonia, Artis Pabriks, sugiere que no solo se trata de vetos y bloqueos a la ayuda para Ucrania, sino que los países occidentales deben declarar la derrota en Ucrania como el objetivo de su política para frenar las esperanzas de Putin de no perder la guerra.
En medio de la incertidumbre geopolítica, los países bálticos buscan fortalecer sus capacidades de defensa y convencer a sus aliados de la necesidad de ayudar a Ucrania, en un contexto donde la situación puede tener profundas implicaciones para la seguridad en la región.

Discussion about this post