Ciudad de México, 19 de diciembre.- La catedral de Notre Dame, gravemente dañada por el incendio de 2019, ha dado un paso significativo hacia su reapertura programada para el 8 de diciembre de 2024. Este sábado, se elevó un nuevo gallo sobre la icónica aguja que quedó reducida a cenizas durante el trágico incidente.
El gallo original, afectado por el fuego, ha sido reemplazado por una nueva escultura diseñada por el arquitecto Phillipe Villeneuve. La figura, recubierta de cobre y oro, ahora corona la aguja que fue erigida hace dos semanas en sustitución de la obra del siglo XIX de Eugène Viollet-le-Duc, que fue completamente destruida por las llamas.
Tras recibir la bendición del obispo de París, Laurent Ulrich, el flamante gallo fue elevado a los 96 metros de altura de la aguja. Mientras tanto, el antiguo gallo, en gran parte recuperado, será exhibido en el futuro museo sobre las reliquias de Notre Dame.
La nueva escultura del gallo alberga reliquias salvadas del incendio, incluidos los restos óseos de Saint-Denis del siglo III, el primer obispo de París, y de Sainte-Geneviève, patrona de la capital. También contiene un fragmento de la corona de espinas de Jesucristo y un documento que lista las aproximadamente 2,000 personas involucradas en la reconstrucción.
El gallo tiene un simbolismo especial en Francia como emblema de orgullo y fuerza, representado en equipos nacionales de fútbol y rugby. Este paso marca un hito significativo en la reconstrucción de uno de los monumentos más visitados del mundo.

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