Estados Unidos, 20 de diciembre.- Los rebeldes chiíes hutíes han expresado su determinación de continuar atacando barcos con vínculos con Israel en el Mar Rojo, desafiando la nueva coalición militar liderada por Estados Unidos. El jefe del Pentágono, Lloyd J. Austin III, ha instado a más países a unirse a la alianza marítima para proteger la seguridad y la libertad de navegación en la región.
El portavoz de los hutíes, Mohamed Abdulsalam, ha declarado que la coalición liderada por Estados Unidos está diseñada para proteger a Israel sin justificación, y ha afirmado que no detendrán sus operaciones legítimas en apoyo a Gaza. Los hutíes controlan una parte del Yemen y han estado atacando barcos en el Mar Rojo.
El secretario de Defensa de Estados Unidos ha pedido unidad global para detener los ataques hutíes, que ya están afectando la economía mundial. Lloyd Austin III advirtió que, sin esa unión, los insurgentes seguirán amenazando el transporte marítimo comercial, destacando la necesidad de abordar la situación de manera conjunta.
La reacción de los rebeldes hutíes sugiere una escalada en la tensión en la región, mientras las principales compañías de transporte marítimo, como Maersk y Hapag-Lloyd, suspenden operaciones en el Mar Rojo. La naviera danesa Maersk anunció que desviará sus buques alrededor de África por el Cabo de Buena Esperanza debido a los recientes ataques y la falta de seguridad en la zona.
La situación en el Mar Rojo está generando preocupaciones sobre la interrupción del comercio marítimo internacional, ya que las empresas evalúan la seguridad de las rutas tradicionales a través de la región. La nueva coalición liderada por Estados Unidos busca abordar estos desafíos y garantizar la libertad de navegación en estas aguas estratégicas.

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