Escuchar nota
0:00
Guerrero, 5 de diciembre.- Más de 2,000 mexicanos dedicados al turismo y servicios en la zona Diamante de Acapulco aún enfrentan riesgos en sus ingresos tras el impacto del huracán Otis, que dejó devastación en la ciudad. A pesar de ser la temporada de vacaciones decembrinas, los efectos del fenómeno de “Mar de fondo” en el Pacífico mexicano han afectado a restaurantes, provocando graves destrozos y pérdida de franja de arena.
En el barrio Alfredo V. Bonfil, donde los residentes han sufrido 39 días de afectaciones por el meteoro, los pequeños empresarios, especialmente dueños de restaurantes, enfrentan el golpe final a sus negocios y actividades económicas principales. El fuerte oleaje ha destruido instalaciones y reducido la franja de arena, afectando la oferta turística.
Blanca Esthela Latabán, propietaria de un restaurante familiar con 60 años de funcionamiento, describió daños severos y una situación preocupante para su familia. Los negocios, ahora protegiendo sus cimientos con troncos y costales, temen la pérdida de turistas y la dificultad para recuperarse económicamente.
El mesero Miguel Márquez expresó su esperanza de tener una buena temporada decembrina para afrontar los gastos asociados a la llegada de su primer hijo. La temporada decembrina es crucial para Acapulco, siendo un periodo de gran importancia económica, y las afectaciones actuales representan un duro golpe para los empresarios turísticos locales.
A pesar de las adversidades, los empresarios hoteleros y restauranteros confían en la pronta recuperación del turismo en Acapulco. El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ha prometido impulsar la reconstrucción de Acapulco antes de Navidad. La ciudad fue la más afectada por el huracán Otis, con daños estimados en 16 millones de dólares y 50 personas fallecidas.
Discussion about this post