El título de hoy es un vocablo derivado de ‘esperar’. Algunas personas la entienden
como sentimiento, valor o un estado de ánimo. Lo cierto es que se asocia a algo positivo,
porque es la sensación de que ocurra algo bueno. El hecho de tener esperanza indica, a la
vez, que se tiene fe.
Usted o yo, en varios momentos de la vida hemos tenido la esperanza de que algo
suceda y generalmente es para bien… aunque también hay ciertas -no tan travesuras- que
van en sentido contrario.
El caso es que hace unos días, surge una esperanza para todas aquellas personas que
después de por lo menos, 30 años o más, llegaron a una etapa laboral donde por ley, tienen
la opción de pensionarse por jubilación.
Muy lamentable, existen personas pésimamente informadas sobre el tema, que no
solo hablan, sino escriben tantas estupideces que provocan pena ajena y enoja la ignorancia
hasta ofensiva, como el caso de una mujer de nombre Carolina Muñiz.
La foto de perfil de Facebook, puede describir a una mujer joven, quizá de rostro
simpático, de tez blanca y pelo quebrado hasta los hombros y de color negro, imagen que se
hace viral por un desatinado comentario escrito en su muro y que transcribo con la idea de
exhibir su ignorancia.
Carolina Muñiz, publica: “Acá los jubilados son una carga, son gente que está al vicio
y no aportan nada al país. ¿Por qué debemos de pagarles? Tendríamos que quitarles ese
beneficio, porque la gente humilde con niños, lo necesitan más. La verdad es que los
jubilados son un dolor de cabeza para mi presi querido. Deberían de desaparecer. Si ellos
no trabajan y viven encerrados en sus casas. ¡A nosotros no nos sirve eso! ¡Chau
jubilaciones y más asignaciones!”
El texto que consigno es copia de lo publicado en Facebook. Insisto, transparenta la
ignorancia de esta mujercita, Carolina Muñiz, en la que vive. No sabe que hay un marco
legal sobre jubilaciones, que señala al trabajador y al patrón (gobierno o iniciativa privada)
como aportadores de un fondo como indemnización por los años trabajados.
Seguramente esta ‘mexicanita’ está convencida de que siempre va a tener la misma
edad y me atrevo a asegurar que no tiene padre, madre o familiares jubilados, pero en fin
¿vale la pena ahondar? No creo.
Lo que sí vale para los jubilados es que pareciera que ese cúmulo de demandas
judiciales contra una pésima determinación presidencial (Enrique Peña Nieto 2012-2018)
que de buenas a primeras ordenó que los jubilados (presentes o futuros en su sexenio) ya no
recibirían su pensión de un máximo de 10 salarios mínimos diarios, sino de 10 Unidades de
Medida de Actualización (UMA)inventada en su período presidencial.
Para que se dé una idea. La UMA este 2023 es de $103.74. La ley Peña señaló que las
pensiones se pagarían a razón máxima de diez UMA diarios. Entonces la simple operación:
103.74 x10 x 30 días= $ 31,1220 mensuales.
En un marco comparativo: La ley del ISSSTE señala 10 salarios mínimos diarios
como máximo. Si consideramos que el salario mínimo en 2023 es de $ 207.44 diarios en la
CDMX. Con la aclaración de que hay zonas económicas del país de hasta $ 312.41, como
es el caso de Tamaulipas.
Con la misma operación simple: 207.44x10x30= Estamos hablando que la pensión
máxima del ISSTE para la burocracia sería de $ 62 mil 232 pesos mensuales.
Por ello es importante que los grupos de jubilados, asociaciones, delegaciones, ligas o
cualquier otra forma de organización, estén pendientes de lo que determinen los tribunales,
cuando se habla de una jurisprudencia que pudiera aplicarse a miles de jubilados y
pensionados. Aunque pudiera requerir nuevas demandas, ahora con mayores posibilidades
de triunfo.
La noticia, en caso de ser cierta, favorece en un 100 por ciento a los jubilados de
ahora… El inconveniente es que dice otra ley “…quien gane más de 400 mil pesos anuales,
o tenga más de un patrón, tendrá la obligación ineludible de presentar su declaración de
impuestos anual.” Y lo malo es que aquí no aplican deducibles más que por cirugías y
contra factura.

Discussion about this post