Cdmx, 21 de agosto del 2023.- Un exconvicto que compartió celda con Diego Santoy Riveroll en el Penal del Topo Chico y posteriormente en el penal de Cadereyta, Nuevo León, ha decidido romper el silencio y revelar detalles impactantes sobre la noche en que ocurrió el trágico asesinato de los hermanitos Peña Coss en el fraccionamiento Cumbres de Monterrey.
El excompañero de celda, quien ha preferido mantener su identidad en anonimato, brindó una entrevista reveladora en la que expuso una versión diferente de lo sucedido.
El entrevistado compartió que durante su tiempo en prisión, entabló cierta amistad con Diego Santoy, quien se destacaba por su tranquilidad y evitaba involucrarse en conflictos con otros reclusos. En la entrevista con Gusgri, el exconvicto reveló que Santoy solía cubrirse el estómago, pecho y espalda con platos de plástico para evitar ser apuñalado en la cárcel.
Sin embargo, las revelaciones más impactantes provinieron de la versión que Diego Santoy compartió con su excompañero de celda considerada “La verdadera historia”. Según el relato del entrevistado, Santoy admitió que aquella fatídica noche él y Erika se drogaron con pastillas, consumiendo varias dosis que los llevaron a un estado alterado. En medio de los efectos de las drogas, ambos habían llegado a un pacto sombrío: quitarse la vida.
El relato continúa con Santoy explicando que Erika salió de la habitación por un momento, regresando después de unos minutos. Fue entonces cuando, bajo la influencia de las sustancias, Santoy atacó a Erika cortándole el cuello. Mientras Erika se desangraba, Santoy fue a otra habitación donde encontró a los niños degollados.
El exconvicto asegura que la versión de Santoy incluye la afirmación de que Erika fue quien mató a sus propios hermanos, mientras ambos estaban bajo los efectos de las drogas y el pacto de quitarse la vida seguía en pie.
El testimonio de este excompañero de celda cobra fuerza al considerar la frecuente visita que Santoy recibe de sus padres en prisión. Según el relato, esto se debe a su empeño en contar la verdadera versión de los hechos, en la que asegura que no fue él quien asesinó a los niños, sino que fue Erika bajo la influencia de las drogas.
Diego Santoy Riveroll, quien ahora tiene una familia formada por su esposa (con quien se casó en prisión) y un hijo, sigue cumpliendo una condena de más de 50 años. Su búsqueda por la revisión de su sentencia continúa, mientras estas nuevas revelaciones añaden un giro inesperado a un caso que ha mantenido la atención pública durante años.

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