En la columna inmediata anterior se mencionaba que en los últimos
ocho años las encuestas son realizadas al vapor, presentando resultados
con muestras no representativas de 400-500 entrevistas a nivel nacional.
Además de adolecer de un rigor estadístico también incurren en un mal
diseño en el cuestionario ó de un cuestionario limitado e insuficiente
para lograr una campaña electoral ganadora.
Cuando se habla, por ejemplo de mal diseño en el cuestionario se
refiere a que puede existir un orden inadecuado de las preguntas, el
orden de las preguntas no van concatenadas o en cascada, es un
desorden de reactivos o puede ser una lluvia de ideas sin estructura.
El cuestionario limitado se refiere a que únicamente se hacen tres ó
cinco preguntas, no lleva preguntas de introducción o de
calentamiento, se va directo al grano por lo que se corre el riesgo de un
alto rechazo o no contestó. Hay que mencionar que muchas personas
están predispuestas ante un cuestionario cuyo contenido es de política
y más aún si es electoral.
Un cuestionario bien elaborado está formado de 25 a 30 preguntas, en
su gran mayoría con respuestas cerradas.
Una encuesta telefónica es lo que tiene en contra: el tiempo, el
cuestionario debe ser corto porque además del rechazo te cuelgan.
También otro error de las encuestas mal elaboradas, que modifica el
resultado, es mencionar determinadas respuestas para beneficiar o
perjudicar ha determinado candidato (a) ó partido político ó alianza.
En pocas palabras el cuestionario debe generar certidumbre, confianza
al entrevistado, y así lograr respuestas verídicas sin ningún sesgo político,
hay que recordar que la información genera poder y más si ésta
información es verdadera.
Si la elección está muy competida electoralmente entonces el diseño y
estructura del cuestionario es clave.
Por ejemplo, en muchas encuestas publicadas existen un alto número
de respuestas con el “ninguno”, “no sé”, “otro”, etc. lo anterior se puede
deber al mal diseño del cuestionario.
Algunos actores políticos buscan con la publicación de las encuestas el
impacto político en las mentes de los ciudadanos, pero esa pretensión
también puede provocar en efecto búmeran y más si están mal
diseñadas y carecen de rigor científico, puede ocasionar un
autoengaño entre los simpatizantes y militantes de un partido o alianza
política y con ello el abandonar o renunciar al partido político.
Por último, es de mencionar que todo cuestionario debe tener una
presentación o introducción breve, que genere confianza encuestador-encuestado.
La mejor opinión es la suya, saludos.
Lic. Mauricio Morán Olmos, Director de Metodología del IMO
[email protected]
Página web de IMO http://imocorp.com.mx
El Instituto de Mercadotecnia y Opinión es una agencia encuestadora
mexicana independiente, representa a México en el ISSP (Programa
Internacional de Encuestas Sociales) y pertenece a la Asociación
Mundial de Investigación de la Opinión Pública WAPOR

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