Ciudad de México, 29 de junio de 2023.-El Instituto para la Economía y la Paz (IEP) ha publicado hoy el 17º Índice de Paz Global, el cual revela que el mundo se está volviendo cada vez más violento debido a la inestabilidad política y la aceleración de los conflictos armados. Según el informe, más de 90 países están implicados en algún tipo de enfrentamiento exterior, lo que ha llevado a una cifra alarmante de 238,000 muertes en todo el mundo en el último año, con un costo económico estimado de hasta 17.5 billones de dólares (15.5 billones de euros), equivalente al 13 por ciento del PIB mundial en 2022.
Afganistán se sitúa como el país más violento del mundo por sexto año consecutivo, seguido de Yemen, Siria, Sudán del Sur y República Democrática del Congo. Ucrania ha experimentado el mayor deterioro en sus niveles de paz en el último año.
Por otro lado, Islandia se posiciona como el país más pacífico del mundo, manteniendo esta posición desde 2008, seguido de Dinamarca, Irlanda, Nueva Zelanda y Austria. Libia ha experimentado la mayor mejora en el nivel de paz general debido al cese del conflicto armado entre las dos administraciones paralelas del país, aunque la tensión política persiste, ascendiendo 14 puestos hasta el puesto 137.
En cuanto a España, se encuentra en el puesto 31, habiendo experimentado un descenso que lo sitúa como el decimocuarto país menos pacífico de Europa, dentro de un total de 36 países.
A pesar de las mejoras puntuales en regiones como Oriente Próximo y Norteamérica, el informe destaca el aumento de la violencia en otras regiones como América Central, el Caribe y América del Sur. Un total de 79 países han visto aumentados sus niveles de conflicto, incluyendo Etiopía, Birmania, Israel y Sudáfrica, así como Ucrania. Actualmente, 91 países están implicados en algún tipo de conflicto exterior, en comparación con los 58 países en 2008.
El informe destaca la situación especial de Etiopía, donde el conflicto en la región de Tigray ha resultado en una violencia extraordinaria, con un acuerdo de paz entre el Gobierno etíope y el Frente Popular de Liberación de Tigray (TPLF) que ha dejado un mínimo de 100,000 muertes directas y hasta 200,000 muertes si se suman las víctimas de hambruna generada por los enfrentamientos. Sin embargo, la Unión Africana estima que el número de muertos puede alcanzar los 600,000 desde el estallido del conflicto en 2022.
El informe también destaca que Mali ha experimentado el mayor deterioro en los niveles de paz en África subsahariana, con un aumento del 154 por ciento en las muertes relacionadas con el conflicto y un aumento del 570 por ciento en la violencia contra los civiles.

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