Ciudad de México, 6 de junio de 2023.-Hoy, miles de personas salen nuevamente a las calles de Francia en una nueva jornada nacional de huelgas y manifestaciones para protestar contra la reforma de las pensiones. Esta es la decimocuarta protesta nacional convocada por los sindicatos desde mediados de enero, en un intento de influir en el debate que se llevará a cabo el jueves en la Asamblea Nacional.
A pesar de las movilizaciones y las protestas anteriores, la reforma de las pensiones fue aprobada en abril mediante un decreto del Gobierno del presidente Emmanuel Macron, evitando así un voto parlamentario debido a la falta de mayoría en la Asamblea Nacional.
La última protesta, celebrada el pasado 1 de mayo en el Día Internacional del Trabajo, estuvo marcada por niveles de violencia superiores en comparación con las anteriores, especialmente en París. Ante esta situación, el Ministerio del Interior ha desplegado un contingente de 11.000 agentes de seguridad, de los cuales 4.000 se encuentran en París.
Se esperan alrededor de 250 manifestaciones en todo el país, con la participación estimada de hasta 600.000 personas. Sin embargo, los paros en sectores estratégicos, como el transporte, solo se prevén significativos en la aviación, mientras que se espera un impacto menor en el ferrocarril.
En el ámbito de la aviación, se han cancelado aproximadamente el 33% de los vuelos en el aeropuerto de Orly, en París, y un 20% en los aeropuertos de Lyon, Marsella, Niza, Toulouse, Burdeos y Nantes, lo que representa varios cientos de vuelos. También se podrían ver afectados otros vuelos que atraviesen el espacio aéreo francés.
La reforma elevó la edad mínima de jubilación de 62 a 64 años y aumentó el período de cotización necesario para recibir una pensión completa de 42 a 43 años.
La protesta de hoy busca presionar al pleno de la Asamblea Nacional que se llevará a cabo el jueves, cuando los diputados examinarán una proposición de ley presentada por un grupo minoritario de oposición llamado LIOT, de tendencia centroderechista y regionalista, que busca anular la reforma. Sin embargo, las posibilidades de que esta proposición de ley prospere son prácticamente nulas, ya que el bloque que apoya a Macron logró vaciarla de contenido durante su examen en comisión la semana pasada.
A pesar de la resistencia de la oposición, la presidenta de la Asamblea Nacional, Yaël Braun-Pivet, quien pertenece al partido de Macron, ha adelantado que utilizará un artículo constitucional para evitar que la medida sea sometida a votación.
Los presidentes de seis grupos parlamentarios de oposición, incluido el grupo LIOT, han advertido al Gobierno y a Braun-Pivet que si no se permite votar la medida, será una “negación de la democracia” y sentará un “precedente peligroso”.

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