Ciudad de México, 9 de junio de 2023.-El Ejército Mexicano ha vuelto a estar en el centro de la polémica debido a alegaciones de ejecuciones extrajudiciales, una problemática que persiste en el actual Gobierno de la Cuarta Transformación. Específicamente, el estado de Tamaulipas ha sido escenario de varios incidentes en los que miembros del ejército han sido señalados por su presunta participación en estos actos.
Durante el mes de mayo de este año, se reportó que elementos del Ejército llevaron a cabo una ejecución extrajudicial en la cual cinco presuntos delincuentes fueron abatidos tras un ataque. Según testigos presenciales, los individuos chocaron en el vehículo en el que se desplazaban y, a pesar de encontrarse vivos, los soldados los obligaron a bajar del automóvil, los arrodillaron y les dispararon. Sin embargo, posteriormente se informó que los sujetos fueron reportados como abatidos en un supuesto enfrentamiento.
En febrero del presente año, otros cinco jóvenes perdieron la vida a manos de militares en la Colonia Manuel Cavazos Lerma, en Nuevo Laredo, Tamaulipas. Como resultado de este incidente, cuatro miembros del Ejército fueron vinculados a proceso por los delitos de homicidio calificado y homicidio calificado en grado de tentativa.
Estos lamentables hechos se suman a otros casos previos que han generado preocupación en la sociedad mexicana. En agosto de 2022, una niña de 4 años llamada Heidi fue mortalmente herida por una bala en la cabeza durante una aparente persecución a un vehículo sospechoso en Nuevo Laredo, Tamaulipas. Soldados realizaron disparos que impactaron contra el automóvil en el que viajaba la menor, junto a su hermano y su abuela.
En el año 2020, también en Tamaulipas, se registraron incidentes similares. En julio, tras un enfrentamiento contra soldados del Decimosexto Regimiento de Caballería, 12 civiles, incluidas tres víctimas de secuestro, fueron abatidos en la Colonia Los Fresnos, en Nuevo Laredo. Un video difundido posteriormente sugirió que se trató de una ejecución arbitraria, ya que se escucha a uno de los militares ordenando “¡Mátalo, mátalo!”.
En enero de ese mismo año, Cristo Fernando “N” y Melisa Analí “N”, de 17 y 19 años respectivamente, fueron asesinados por militares en Carbó, Sonora. Según denunciaron los familiares, los jóvenes fueron víctimas de disparos por parte de los soldados cuando intentaban escapar de un retén militar.
Estos acontecimientos se suman a otros casos ocurridos en años anteriores. En octubre de 2019, un enfrentamiento entre un convoy militar y presuntos criminales en la comunidad de Tepochica, en Iguala, Guerrero, dejó un saldo de 14 civiles fallecidos.

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