Tamaulipas, 12 de mayo.- Este jueves, Estados Unidos puso fin a las restricciones fronterizas impuestas debido a la pandemia de COVID-19 que mantenían a muchos migrantes en la frontera con México. Estas restricciones fueron reemplazadas de inmediato por nuevas reglas de asilo establecidas bajo el Título 8, con el objetivo de evitar cruces sin documentos legales.
A lo largo de los 3,152 kilómetros de la frontera, las autoridades estadounidenses se esforzaron por mantener el orden ante la llegada de miles de migrantes, quienes cruzaron ríos, escalaron muros y cruzaron diques en un intento por ser procesados antes de la medianoche, momento en que se levantaron las restricciones.
Las ciudades de Brownsville, Laredo y El Paso en Texas declararon el estado de emergencia debido a la situación.
Según datos oficiales obtenidos por The New York Times, en los dos días anteriores más de 11,000 migrantes cruzaron la frontera de manera irregular cada día. La Patrulla Fronteriza superó su capacidad con alrededor de 10,000 personas en sus instalaciones de detención.
En el Bajopuente Anzalduas, cerca de Mission, Texas, la Patrulla Fronteriza instaló una gran carpa en anticipación a la llegada de migrantes, mientras que agentes de la policía local, estatal y la Guardia Nacional estaban atentos a la llegada de personas indocumentadas.
Algunos migrantes se entregaron a los funcionarios fronterizos, mientras que otros intentaron ingresar a Estados Unidos sin ser detectados.
En El Paso, cientos de personas acamparon en las calles del centro tratando de averiguar qué hacer después de cruzar la frontera desde Ciudad Juárez.
En San Diego, California, frente a Tijuana, más personas, incluidas familias con niños pequeños envueltos en mantas térmicas, esperaban ser procesadas mientras estaban encerradas entre dos imponentes muros fronterizos.
Anoche, el juez federal T. Kent Wetherell, designado por el ex presidente Donald Trump, frustró el plan del gobierno del presidente Joe Biden de liberar a los migrantes cuando los centros de detención alcanzaran el 125% de su capacidad o cuando las personas estuvieran detenidas durante un promedio de 60 horas.
Las liberaciones rápidas, con notificaciones para presentarse en una oficina de inmigración en los próximos 60 días, también se habrían activado cuando las autoridades detuvieran a 7,000 migrantes a lo largo de la frontera en un solo día.
A las 23:59 horas, hora de Washington, el Título 42 expiró y el Título 8 entró en vigencia. En un video, el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, declaró: “A partir de esta noche, las personas que lleguen a la frontera sin utilizar una vía legal serán consideradas no aptas para solicitar asilo. Estamos preparados para procesar de manera humana y expulsar a las personas que no tienen una base legal para permanecer en Estados Unidos. Contamos con 24,000 agentes







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