“Si la naturaleza fuera banco, ya la habrían salvado” Eduardo Galeano. Escritor
uruguayo.
LO CLARO. El tiempo de cuidar el recurso agua, no es más, cosa del futuro.
Con buen tino la academia toma el papel preponderante en el ejercicio de ser un
árbitro primordial en la comunidad en temas como el crecimiento urbano.
La Universidad Autónoma de Tamaulipas, coparticipa como ‘vigilante’ de la
sustentabilidad en la proyección del crecimiento de las zonas urbanas.
En este caso específico, respecto de los cuerpos de agua que circundan la región
sur del Estado, donde el desarrollo obliga a considerar qué espacios son
susceptibles de continuar abonando al asentamiento de nuevas inversiones y
hábitat propicio.
Cuidando los cuerpos del vital líquido, es posible continuar generando riqueza y
desarrollo a la comunidad.
Ciudad Madero recibe el apoyo de la comunidad universitaria para ‘mapear’ las
opciones de crecimiento.
LO OSCURO. Dejemos a los ‘adultos’ que desgarren sus vestiduras por ver
quién se queda con el INE, los poderes establecidos y el control político de la
nación.
Hablemos el resto de cosas serias.
La ‘ceguera de taller’ es un fenómeno social tan común, como la existencia de la
humanidad en sociedad.
Y se refiere a la cotidianeidad como forma de vida. Es decir, lo que nos rodea
nos resulta tan normal que no concebimos que exista opción distinta para que
las cosas funcionen. El que dejamos ‘por mientras’ el refrigerador en la sala, al
paso del tiempo se vuelve en parte de esa cotidianeidad.
El usar un vehículo, en primeras ocasiones es tal la novedad que ajustamos
cinturón, espejos, niveles, presión de llantas, licencia, seguro, tenencia.
A la costumbre diaria; si fuera posible movilizarse con tres llantas, se volvería
parte de usos y costumbres.
Así dejamos de lado temas torales que demandan una urgente atención.
La movilidad urbana debería ser elevada en su apreciación, un tema obligado de
políticas públicas.
Elevar su rango en la aplicabilidad de la gobernanza y superase a otros encargos
importantes, pero no de la vital ascendencia como la mencionada.
¿Plantar árboles, otorgar cartillas militares, permitir bailes y espectáculos, cuidar
los mercados municipales? Sí, sí y sí.
Pero ninguno de los expuestos es de mayor alcance que una sola vida.
2022, fuente: Instituto de Recursos Mundiales México WRI: 95 muertes por día
en México por accidente vehicular (4 cada hora). Junto con las lesiones a
resultas de los mismos, crecieron exponencialmente hasta en un 28% las cifras
en comparativo al año 2021.
Según la fuente oficial (INEGI) para ese 2021 serían cerca de 90 mil fallecidos.
170 mil personas lesionadas severamente cada año y esta causa, es la primera
razón de muerte en niños y jóvenes mexicanos.
¿No nos dice nada la cifra?
Por delincuencia e inseguridad –tema de temas- INEGI reporta 15,561
fallecimientos en seis meses del año 2021.
Si lo equiparamos en fríos números, el año equivaldría a 31,000 personas que
sucumbirían ante la violencia.
Hasta aquí las odiosas y vergonzosas comparativas.
El foco rojo que nos debería reclamar la atención como sociedad ante una
ceguera de taller que nos abruma por la crisis, el dólar, el INE, es poner sobre la
pirámide de las prioridades la vida humana.
Las ciudades están construidas para los carros. En una muy simple definición.
Los puentes peatonales, se ha demostrado con irrefutables pruebas que sirven,
sí… para colgar propaganda electoral.
No existe un criterio real establecido en las constituciones locales ni en los
cabildos, que contemple la movilidad urbana como prioridad de prioridades.
¿Tema de transporte? “-Que los concesionarios modernicen sus unidades, les
damos un peso más en el pasaje” y tan, tan.
Los fabricantes de carros en México, con la conciencia tranquila y con sus
cabilderos ante el Soberano Congreso de la Unión, aseguran que siguen
invirtiendo en tecnología para aumentar la seguridad en los nuevos coches.
Hay una sola realidad.
Los coches causan accidentes y, por consiguiente, la muy probable muerte de
alguno de los participantes. El error humano será siempre la mayor constante.
¿Soluciones? ¡Muchísimas! Cambiando inversiones en infraestructura, que
permita la libertad de movimiento del ser humano en su trayecto casa-escuela-trabajo-casa.
Carriles para ciclovías con disposición oficial para su implementación y no como
‘moda’ de trienio o justificar un gasto público. Suponen al carril confinado como
tema deportivo, cuando la movilidad real en ‘bici’, va en aumento.
La última novedad fue la instalación de la planta de Tesla en nuestro país. Nos
comenzamos a visualizar todos en carros eléctricos de la marca, de esos ‘que te
llevan solitos’. Esa es la próxima parada de México-país.
¿En serio? El más barato es el Modelo 3, con un valor de un millón, diez mil
pesos.
Vamos, en este país sumamos ya 300 empresas del sector aeroespacial y el
único lugar de despegue al espacio, lo sigue siendo por excelencia ‘Real de 14’
y cada 21 de marzo, Tajín. Ambas… totalmente amigables con el
medioambiente. Naturistas, pues.
Urge parar esa masacre que convierte la lucha por llegar antes, por permitir más
y más cajones de estacionamiento y generar inversiones de infraestructura para
carros.
Voltear a ver al autobús articulado, al transporte público como mejor opción.
Inversiones públicas mal consideradas –o a destiempo para mayor suavidad proponemos dos ejemplos.
En la ciudad de Reynosa, Tamaulipas; una vez, un buen cabildo decidió atender
la súplica del sector salud (IMSS) para obtener un predio en dónde alojar la
inversión de un nosocomio que diera atención a un millón de personas.
Sí, el cabildo lo donó… a diez kilómetros de la mancha urbana.
La atención y movilidad de médicos, enfermeras, enfermos, familiares,
administrativos, ambulancias, es una catástrofe en tiempo real de operación.
El segundo ejemplo, sólo decir que la señora que vendía tlayudas, ya no fue.
Habilitar la infraestructura existente (como el aeropuerto toluqueño) habría sido
mejor pensado. Al final, la movilidad del ser humano y el cuidado de su vida es
lo más importante. Aunque lo pongan hasta abajo en la pirámide.
COLOFÓN: El error humano en el manejo de un vehículo, será siempre el
principal factor para continuar las estadísticas fatales. Recordemos el video viral
del fin de semana en la capital de Tamaulipas. Parece un juego, donde perdió la
apuesta el monumento a Pedro J. Méndez… y ganaron fama dos ‘influencers’.
El impacto del vehículo y las jóvenes lesionadas, son solo cifras más.
Reconsideremos la inversión pública… y no es pregunta.
[email protected]
@deandaalejandro

Discussion about this post