Se aproxima el Día de San Valentín, el día del amor y la amistad. Flores
y chocolates, reuniones y encuentros románticos. Sin embargo, el amor
se pone a prueba en “tiempos de crisis”. Y esto dicho a tono de las
circunstancias desafiantes, por la que el mundo atraviesa, como la
realidad que vive ante la crisis de salud pública, de economía y a la
crisis más grave de todas, la crisis de valores, donde difícilmente el
amor pudiera florecer.
Por ende, el amor, valor y principio universal, cuya práctica representa
la esperanza, la unión e incluso fuerza poderosa para superar casi
cualquier cosa. Incluso la crisis más grande que pudiera presentarse en
la vida de cualquier persona, comunidad o país. Pero y si la humanidad
conoce las bondades del amor ¿Entonces por qué no lo practica de
manera consciente, activa y responsable?
De los valores y los principios el amor, es el valor por excelencia, y como
tal se inculca desde el hogar y se expresa a través de hechos, bien lo
dicta un adagio “Amores son hechos y no buenas razones”. Si, como el
amor de una madre a su hijo, el amor de un hijo a su padre, el amor de
un ciudadano a su patria, el amor de las personas a Dios. El amor de
Dios a la humanidad.
Luego entonces, el amor, el amor que es fuente de poemas, y
canciones, se robustece en muy diversos ámbitos, no necesariamente
del tono rosa, o del romance, sino el amor como la expresión de más
alta vibración, que se traduce en perdón, en comprensión, en
solidaridad y lo fraterno; que se nutre en el plano moral, y se impulsa en
múltiples ámbitos como el matrimonio o el noviazgo, en la iglesia, con
los amigos, y en el núcleo familiar y aún así, todavía hay mucho que
aprender del amor. Nadie lo sabe todo sobre este valor universal.
No obstante, sabedores del poder que tiene el amor, la sociedad y el
mundo gira en torno a realidades de profundas crisis como las guerras,
donde lo que se manifiesta no es precisamente amor, sino todo lo
contrario, tal como actualmente la guerra entre Rusia y Ucrania, que ha
generado miles de pérdidas humanas. Y eso es ejemplo a los ojos del
mundo, pero a hacia la mirada adentro en el seno de los hogares de
muchas de las familias en México y el mundo, la violencia de género y
la violencia intra familiar.
Pero eso no es todo, la infancia maltratada, la explotación infantil, así
como la niñez expósita en situación de calle, el abandono y maltrato de
las personas de la tercera edad, y muchas más realidades que duelen
y que no son muestra del amor, sino de su antivalor que toma forma de
miedo, odio y egoísmo. Así tal cual, el mundo padece.
El amor este 14 de febrero, Día de San Valentín en México y varios
paises del orbe, ¿Es el amor que el mundo espera del mundo? La
reflexión responsable, puede darle un giro de 360 grados al estado de
cosas. La decisión es de cada uno de nosotros. Pasar de los tiempos
de crisis, al amor que literalmente puede transformarlo todo.
Así las cosas, no se preocupe usted si no tiene el dinero para comprarle
un regalo a su novia (o), que el mejor de los obsequios para ella o para
el será el respeto, y el apoyo mutuo en el caso de los matrimonios, la
armonía que se propicia entre la pareja, y eso permítame decirle es
producto del amor genuino, más ahora que se viven momentos de
complejidad social y humana, que provoca que se encuentre el amor en
tiempos de crisis.
¿O Usted qué opina?
La autora, es Doctorada Honoris Causa. Abogada, Catedrática, Escritora y Conferencista. Ex candidata a Diputada Federal.
Dirigente del H Colegiado de Embajadoras de Buena Voluntad de la Organización Vive Mejor Ciudadano Capítulo Global.

Discussion about this post