Las redes sociales nos llevan cada vez más a vivir en la fantasía la
realidad, por influencia de los grupos de WhatsApp, nos olvidamos de
investigar o cuando menos de consultar alguno de los datos que nos
llegan como verdades contundentes, pero que no son más que un
intento más de manipulación de las masas.
Algo que ha existido siempre, pero que antes se disculpaba por que los
sentidos no estaban preparados para los mensajes ocultos.
Los juegos de la manipulación de la información no se entienden, hasta
que alguien se percata de que la popularidad es positiva o negativa,
pero popularidad al fin.
Así que las aplicaciones están diseñadas para la realidad virtual, lo
lamentable es que, aun sabiéndolo, haya quien caiga y sostenga con
vehemencia eso, que le sembraron con fines aviesos.
Existe una página de la INTERPOL en la web, en ella dan cuenta de
todas las fichas rojas que existen, no requiere de claves de acceso ni
limita a los interesados, solo hay que acceder y existe un buscador que
únicamente pide los datos esenciales del “buscado”, nombre, edad y
nacionalidad, para que cualquiera de nosotros nos enteremos del
cúmulo de delincuentes buscados por las policías del mundo.
Cualquier reportero lo sabe, con mayor razón un Jefe de Información de
un diario prestigiado, sin embargo, El Economista publicó una supuesta
ficha sin siquiera recurrir a la página, ¿Alguien lo puede creer?, solo los
ingenuos, los que se prestan al juego sucio de mantener vigente a
alguien con fines totalmente diferentes al objetivo supuesto de la
publicación.
Lo han hecho tantas veces que ya cualquiera debería de darse cuenta
de que vendría después la nota aclaratoria, manteniendo el “Branding”
en el subconsciente colectivo.
No sé si se han dado cuenta ustedes de que, al utilizar el buscador en
su computadora para obtener información de un destino turístico, tan
solo para conocer el lugar, es razón más que suficiente para que sus
correos, su página de FaceBook, su sitio de Twitter y en todas las redes
sociales que use, comiencen a llegar mensajes de ese lugar que por
simple curiosidad usted buscó en internet.
Gracias a ello, ahora sabemos que hay vuelos con ese destino y a
precios de ganga, también hay cruceros baratos, desde luego hay
muchos hoteles, los cuales se le ofrecerán en función de sus gustos
particulares, ¿porque sucede eso?, usted se preguntará, ¿Acaso el
destino es el que me quiere llevar a Hawái?
No nos hagamos los ingenuos, el Algoritmo es el que decide que es lo
que debemos de recibir, no es la ley de la atracción ni ninguno de los
argumentos que nos siembran lo que definen lo que recibimos.
La realidad no es la realidad social, esta última nos condiciona sobre lo
que debemos de pensar y expresar en sociedad y a veces es tan
contundente que lo único que logra es que dejemos de pensar.
La realidad social nos la imponen, nosotros lo permitimos, porque no
utilizamos las mismas herramientas que ellos usan para manipularnos,
cuando aprendamos a usarlas tal vez podamos diferenciar entre ambas
realidades.
No es necesario estudiar Psicología Social para entenderlo, basta
simplemente ser lo suficiente desconfiado como para no creernos todo
lo que nos dicen por WhatsApp.
Basta pues, colocar las palabras claves en Google para poder tener
información veraz y también “Fake News” ya de uno dependerá en cual
confiar, utilizando primero el criterio de la lógica.
La información que nos llega es buena si tenemos la voluntad de
investigarla, si la aceptamos con todo y el mensaje de “Hay que
compartirla para que todos se enteren”, simplemente estamos siendo
coparticipes de la manipulación, estamos formando parte de la serie de
engaños a los que la sociedad se está sometiendo y estamos siendo
cómplices de la PRESIÓN SOCIAL.
Jorge Alberto Pérez González
www.optimusinformativo.com
optimusinformativo@gmail.com

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