CD. DE MEXICO, 18 DE OCTUBRE DE 2022.- La presidenta de la Comisión Especial de Seguimiento a la Implementación del T-MEC, Claudia Ruiz Massieu, aseguró que el modelo de gestión bilateral de la frontera entre México y Estados Unidos es un ejemplo para el mundo.
Es un espacio, dijo, que no está exento de retos, pero que hemos aprendido a gestionarlo a
través de la coordinación y la corresponsabilidad.
Durante la presentación del informe “El impacto económico de una frontera más eficiente
entre México y Estados Unidos”, la senadora agregó que este documento puede ayudar a fijar
una agenda que permita cimentar un entendimiento más profundo entre los pueblos de ambas
naciones.
“Ya sea en materia de seguridad, flujo ilegal de personas, armas, sustancias o dinero, o
también los retos como el cambio climático y el cuidado del medio ambiente”, manifestó.
Ruiz Massieu agregó que también se ha construido infraestructura compartida, un andamiaje
de mecanismos institucionalizados, de coordinación y comunicación que han permitido
cimentar confianza perdurable y duradera, que trasciende los ciclos políticos.
Mencionó que es evidente que así como hay retos por resolver, también se abre un gran
número de posibilidades a futuro; por ello la importancia de llevar a cabo un diálogo continuo y
análisis permanente de todos los problemas.
El estudio, destacó, da cuenta no sólo de lo que se ha hecho, sino de lo que se puede hacer
para que la frontera se convierta cada vez más “en el imaginario colectivo de los pueblos de
México y Estados Unidos, como un espacio de crecimiento, desarrollo e inclusión”.
Por su parte, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Héctor Vasconcelos,
apuntó que la frontera norte de nuestro país posee un enorme valor estratégico para las
cadenas de producción, como se demostró durante la pandemia de Covid-19, y es, sin duda,
la base de millones de negocios y empleos.
Este informe, dijo, plantea un horizonte completo del enorme potencial que se puede liberar
con inversión y trabajo: “la relación bilateral a futuro es infinita, mientras se mantenga en cada
país nuestra identidad, cultura e independencia”.
La presidenta de la comisión de Relaciones Exteriores América del Norte, Gina Andrea Cruz
Blackledge manifestó que la cooperación, la inversión y la implementación de mejores
prácticas en la frontera deben ser la base de la colaboración bilateral, ante un escenario
mundial de alta incertidumbre y estancamiento económico.
Consideró necesario invertir en infraestructura fronteriza, que agilice el comercio y el flujo de
personas, así como en nuevas tecnologías en materia de seguridad, para lograr un avance
significativo en el combate al tráfico ilegal de armas, drogas y personas.
El secretario de la Mesa Directiva, José Narro Céspedes, aseguró que el tema de la frontera
es fundamental para construir una estrategia que permita a México y a Estados Unidos
caminar juntos, “porque es la más dinámica del mundo, con el mayor intercambio comercial y
movimiento financiero”.
Precisó que para hacerla más eficiente, darle vida, fuerza económica, desarrollo y bienestar
se deben impulsar y fortalecer instrumentos de cooperación, a través de un trato digno y
amistad.
Luis David Ortiz Salinas, senador de Movimiento Ciudadano, dijo que se tiene que poner
atención a la actual división geopolítica internacional, pues industrias que estaban en Asia y
China, ahora están en América del Norte, lo que representa un gran potencial para México,
Estados Unidos y Canadá.
La oportunidad que tenemos los países de Norteamérica, abundó, es invaluable e inmedible,
pero para el caso de nuestro país es viable invertir en infraestructura carretera, porque 60 por
ciento de las exportaciones pasan entre los puentes de Nuevo Laredo y Nuevo León, por lo
que el tráfico comercial está saturado.
Jason Marczak, director del Centro Adrienne Arsht para América Latina del Consejo del
Atlántico, refirió que los resultados del informe revelan que si se trabaja para hacer más
eficientes los servicios en las aduanas habrá beneficios económicos para ambas naciones.
Como ejemplo, expuso que la reducción de 10 minutos de espera en la frontera norte de
México permitiría el ingreso de 26 millones de dólares adicionales cada mes, lo que equivale a
312 millones de dólares anuales, además de que se generarían 19 mil empleos para las y los
mexicanos.
El tráfico no comercial, agregó, generaría un aumento de ingresos de 5.4 millones de dólares
a la economía estadounidense.
Comentó que la reducción de un minuto en los tiempos de espera podría aumentar la
producción promedio de los 10 sectores mexicanos con mayores exportaciones, en dos por
ciento anual.

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