Una de las expresiones populares más usadas es como el título de hoy, cuyo
significado es para referirse a la parte débil o vulnerable de una persona o institución
privada o pública, incluso de un plan de gobierno, de cualquier nivel.
Me confieso ignorante ante las posibles explicaciones sobre la actitud de los
funcionarios de COMAPA Victoria, incluyendo su Consejo de Administración, que no solo
incumplen con su deber: La dotación de agua potable y el funcionamiento óptimo del
drenaje en cualquier época del año.
Pese al no cumplir con su función, la factura de julio resultó con aumento.
Lo malo es el descaro de los aumentos sorpresas porque no solo no avisan, sino que
de un mes a otro, el recibo llegó aumentado, pese a que por su legislación no cobran por
metro cúbico o litro, sino por cuadros que arbitrariamente la ¿empresa? señala.
El consumo se da por metros cúbicos y los gaste usted o no, siempre le van a cobrar
un mínimo de 10… insisto: mínimo, porque de ahí sube no por litros o metros, sino por
bloques.
Solo para darnos una idea de los cobros, éstos son por: el servicio de agua ‘potable’ y
que por cierto no reúne aquello de incolora, insípida e inodora; más el servicio de drenaje;
servicio de saneamiento; la recuperación de crédito; y desde luego el redondeo… más el
Impuesto al Valor Agregado (IVA).
Lo malo es que ningún empleado o funcionario de COMAPA-VIC sabe explicar con
lógica, el fundamento de autorizaron, por ejemplo, el servicio de saneamiento porque con
lluvia, seguimos viviendo inundaciones en las mismas zonas de siempre en la capital.
Entiendo por saneamiento la limpieza, el aseo, la higiene, la depuración de las líneas de
agua potable y las de drenaje, pero insisto: sigue habiendo fugas y los encharcamientos por
falta de limpieza, siguen dándose.
Pocos o casi nadie de los usuarios se percatan del cobro la “Recuperación de Crédito”
que apenas son de $ .50 (cincuenta centavos) pero ¿Cuántos usuarios son víctimas de ese
cobro que aparece desde por lo menos hace 4 décadas? y nadie da cuenta de ello.
El antecedente de la COMAPAVIC nació en 1923, al crear la oficina que estaba
facultada para dirigir y vigilar las obras relativas a la introducción de los servicios de agua
y descargas sanitarias.
Las primeras obras de la red de agua potable y drenaje de Cd. Victoria, se iniciaron
con un préstamo de 600 mil pesos oro y las obras comprendían al sector de la calle Hidalgo
a la Matamoros y del callejón 17 al 22. Ya para 1937 y 1941 se realizaron importantes
ampliaciones a la red de agua potable en la ciudad.
La ley contempla que El Consejo de Administración de la Comisión de Agua Potable
y Alcantarillado de Victoria es la autoridad máxima y está compuesto por “representantes”
de la población como un legislador local, así como los titulares de varias secretarías del
gobierno estatal y presidentes de cámaras de comercio, construcción, hoteles y moteles,
restaurantes.
La presidencia del Consejo de Administración recae en el Alcalde en turno y hoy
corresponde a Eduardo ‘Lalo’ Abraham Gattás Báez; los consejeros son los titulares de
Desarrollo Urbano y Medio Ambiente; de Salud; y el director general de la Comisión
Estatal del Agua; el designado por el H. Congreso local.
Los titulares de las siguientes asociaciones o cámaras locales que también forman
parte del Consejo de Administración COMPAVIC son: la Industria de la Construcción;
Cámara Nacional de Comercio; la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y
Alimentos Condimentados; la Asociación de Hoteles y Moteles; la secretaría Técnica del
Municipio de Victoria; la secretaria de Bienestar Social de Victoria; la Secretaría de
Servicios Públicos de Victoria.
La incongruencia de la burocracia representada en este Consejo es permitir no solo el
aumento de factura mensual, sino el incumplimiento de lo que cobren, porque la misma
agua que ahora cobran a precios aumentados, no reúne los requisitos de salud y menos el
sistema de drenaje.
En la página de la presidencia de Victoria escribe Lalo Gattás: “En este capítulo
histórico de Victoria, tú y tu familia son lo más importante para mi gobierno. Empeño mi
palabra de honrar tu confianza y apoyo, para que juntos avanzaremos hacia la grandeza…
Es un orgullo haber nacido y crecido, y vivir en esta pródiga tierra que con tanto esfuerzo y
sacrificio nos legaron nuestros ancestros; hoy tenemos el deber de dejar una Victoria con
bienestar, progreso y desarrollo a nuestros hijos y a las generaciones por venir.

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