Sin temor a error, a partir de las declaraciones del presidente mexicano, Manuel
López, sobre la apertura de la frontera con Guatemala para los ‘hermanos del sur’, ha
generado una crisis como nunca habíamos vivido.
El periodista Magdiel Hernández publicó datos fuertes sobre la saturación de centro y
sudamericanos, cubanos, afganos, haitianos, hasta rusos y ucranianos varados en la frontera
norte de México y particularmente en Tamaulipas.
Sin que nadie tenga un número exacto de extranjeros encallados en ciudades como
Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros y puntos intermedios, cuya muy firme intención de
entrar a EUA, unos cuantos con deseos resignados de quedarse en territorio azteca y,
mucho menos los que piden regresar a su país de origen, los cálculos más conservadores
hablan de 9 mil, solo en esta entidad norteña.
Los migrantes, a pesar de los meses estáticos en la frontera tamaulipeca para ingresar
al vecino país, a todas luces carecen de un alojamiento digno, alimentación adecuada o
servicios de salud aceptables, pese al esfuerzo de organizaciones voluntarias, religiosas y
los gobiernos locales, los esfuerzos se ven rebasados por el número mayúsculo de
aspirantes a cruzar la línea.
Lo malo no solo es la mal pasada de esta gente para llegar al oro lado, sino la
comisión de delitos que se están generando a los alrededores de los campamentos que les
asignaron, pues solo en Reynosa “…a finales de junio de este año, son más de 3 mil
migrantes quienes permanecían en refugios improvisados, de acuerdo con un reporte de
Médicos Sin Fronteras (MSF)…” escribió el periodista victorense Magdiel Hernández.
Muy lamentable no haya presupuesto para la atención adecuada de los migrantes y,
aunque suene a deshumanizado, ningún presupuesto puede ser suficiente para cubrir las
necesidades de un número indeterminados de adultos, niños y gente de la tercera edad, que
pretende pasar cada semana, pues el número generalmente aumenta a diario.
Pero si están mal ahora, casi al finalizar julio de 2022, el asunto se recrudecerá pues
las noticias anuncian las hostilidades en la frontera sur porque apareció otra caravana con
otros seis mil humanos con la misma pretensión de llegar al norte de México y exigen al
Instituto Nacional de Migración (INM) les extienda la visa temporal para que puedan,
legalmente cruzar… no ingresar porque ya están en México… atravesar el país.
En un cambio radical de tema, al cierre de la columna de ayer, los reporteros de
periódicos digitales informaron de la amenaza de bomba en el edificio de la Presidencia
Municipal de Victoria.
La misma noticia causó dudas por varias razones, entre las que podemos citar es que
el edificio prácticamente está cerrado por vacaciones, luego entonces quién o como podían
ingresar a dejar el explosivo… También la reflexión es que en los expedientes de este año,
en la Fiscalía del Estado, existe una denuncia del Alcalde Lalo Gattás sobre los balazos que
dieron al edificio, en domingo.
Los reporteros que cubrieron la fuente de información reportaron que de la unidad
canina afanosamente buscó el o los artefactos que podían estallar y llamó la atención del
titular de Protección Civil Municipal que insistentemente intento desviar la atención de los
periodistas, argumentando eran revisiones habituales.
El caso es que este miércoles los medios de información reportaron que luego de una
revisión exhaustiva por elementos de la policía y Protección Civil, de plano se descartó
existiera la situación de riesgo en el edificio del 17 Hidalgo, aunque hubo soldados, policía
estatal, Guardia Nacional y los mirones de siempre.
Mientras fueron peras y manzanas los especialistas se dieron a la tarea de
inspeccionaron todo el edificio y al finalizar comentaron todo se debió al reporte telefónico
de emergencias, el 911, por lo que distintas corporaciones participaron en las acciones de
búsqueda, activando los protocolos establecidos en este tipo de situaciones de riesgo y
amenaza.
Livio Flores Rodríguez, director de Protección Civil del municipio, insistió se trataba
de un ejercicio de supervisión rutinario que se aprovechó por el periodo vacacional del
personal, solo que al final del evento reconoció se trató de una amenaza de bomba.

Discussion about this post