En verdad que el 1° año de la LXV Legislatura Local resultó decepcionante para la sociedad tamaulipeca, luego de ver los constantes desmanes de diputadas y diputados de Morena que se consideran aguerridas y aguerridos, pero se comportan como patanes ante la falta de argumentos y capacidad de negociación, cuya conducta sólo desprestigia la actividad parlamentaria.
Se espera que el próximo periodo legislativo que arrancará el 1° de octubre cambie la actitud agresiva y soez de diputadas y diputados de Morena, puesto que todo parece indicar que arrancará la administración de Américo Villarreal Anaya en caso de que no prospere la impugnación presentada por el PAN para tratar de cambiar el resultado de la elección local del pasado 5 de junio.
Escenas como las que se vivieron el pasado 14 de junio en el Congreso Local sólo denigran el Poder Legislativo Local, como cuando el diputado José Braña Mojica incitaba a la violencia a sus seguidores que estaban en las gradas desde donde lanzaron insultos en contra de los legisladores del PAN y del PRI.
Estos barbajanes habían agredido a varios periodistas, fotógrafos y camarógrafos que grababan los desmanes de diputadas y diputados de Morena, cuyo comportamiento fue minimizado por el legislador Armando Zertuche Zuani con el cuento de que era gente representante del pueblo.
Un día antes, se registró otra escena vergonzosa luego de que el diputado Raúl Pérez Luévano del PAN hablaba desde la tribuna del Congreso Local y fue agredido por la diputada Úrsula Salazar Mojica de Morena para tratar de evitar que leyera una iniciativa, pero en el forcejeo se sustrajo el teléfono celular del legislador panista, cuyo equipo apareció después en su curul.
En casi todos los desmanes participó en forma activa la diputada Magaly Deándar Robinson, quien se ha destacado precisamente por ser “la punta de lanza” de las agresiones, los insultos, tomas de tribuna que han protagonizado la fracción del Morena en el Congreso Local.
Y para cerrar con “broche de oro” el 1° período de la LXV Legislatura Local, la señora Deándar Robinson al acudir a depositar su voto para elegir a la diputación permanente, rompió la papeleta cuando se acercaba a la mesa directiva y la presidenta Imelda Sanmiguel Sánchez le retiró la urna de cristal, cuya acción provocó que la legisladora morenista tratara de arrebatársela y en el forcejeo se rompió y saltarán los vidrios rotos, por lo que uno de ellos hirió un ojo de la diputada Leticia Vargas Álvarez.
Con el respeto que me merece como mujer y como diputada, la señora Deándar Robinson debería de acudir ante un especialista para que le dé un tratamiento a fin de que controle su agresividad porque le puede acarrear problemas legales en caso de que se decidan presentar denuncias penales en contra de ella.
De nada le sirvió la reunión que sostuvo, junto con demás integrantes de la fracción de Morena en el Congreso Local con el gobernador electo Villarreal Anaya, quien les pidió que elevarán el nivel del debate porque la sociedad tamaulipeca se siente decepcionada por sus desmanes cometidos con el pretexto de defender los intereses del pueblo.
Por otra parte, la fastuosa inauguración de la refinería Olmeca, mejor conocida como Dos Bocas en Tabasco, por el presidente López Obrador dejó un mal sabor de boca porque sólo se concluyeron las oficinas y el resto podría tardar varios años, incluso se habla de que entrará en operación hasta el 2025.
Si bien es cierto que la inauguración fue para celebrar el 4° año del triunfo electoral de López Obrador, lo cierto es que la obra quedó a medias, como sucedió con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), cuya conclusión se espera que sea para mediados del 2024.
En cambio, la inauguración de la refinería de Dos Bocas en Tabasco sirvió para que el titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Adán Augusto López Hernández, se placeó como una de las “corcholatas” consentidas por López Obrador por ser su paisano.
Aunque asistió la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, lo cierto fue es que todos los reflectores se los llevó López Hernández, incluso desde el aeropuerto hasta la refinería se pudieron observar mantas colgadas en puentes con la leyenda “Es Adán Augusto el mejor”.
En tanto, el canciller Marcelo Ebrard Casaubón se recupera del Covid-19 y no se descarta la posibilidad de que comience a retomar sus actividades cotidianas ante la viaje que hará el presidente López Obrador para reunirse con el presidente Joe Biden en Washington, Estados Unidos, el próximo 12 de julio.
El tema principal será la inmigración de miles y miles de mexicanos y centroamericanos hacia los Estados Unidos, además de la inflación que se registra en ambos países y que se requiere de acciones conjuntas para tratar de evitar una nueva recesión en la unión americana.
Ebrard Casaubón anunció que todavía se trabaja en la agenda que tendrán los presidentes de México y Estados Unidos, pero los temas centrales serán la inmigración y la inflación, sin descartar otros que han provocado serias diferencias en el Tratado Comercial (T-MEC).
No debemos olvidar que empresarios de Estados Unidos se han quejado del cambio de reglas que pretende realizar el gobierno de México, sobre todo en la industria eléctrica y petrolera.
Por último, los jerarcas católicos aprovecharon las misas dominicales para insistir que López Obrador debe de cambiar su política de seguridad pública, como fue el caso del Obispo de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, quien dijo que “abrazos, no balazos” es complicidad.
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