domingo 15 marzo , 2026 6:30 PM
No Result
View All Result
La Verdad de Tamaulipas
  • Portada
  • Opinión
  • Local
  • Tamaulipas
  • Nacional
  • Mundo
  • Seguridad
  • Deportes
  • Espectáculos
  • Entretenimiento
  • Portada
  • Opinión
  • Local
  • Tamaulipas
  • Nacional
  • Mundo
  • Seguridad
  • Deportes
  • Espectáculos
  • Entretenimiento
No Result
View All Result
La Verdad
No Result
View All Result

Domingo de Ramos de la Pasión del Señor

Por: Obispo Oscar Efraín Tamez Villarreal
abril 10, 2022
in Opinion
Escuchar nota
0:00
Tu navegador no soporta la síntesis de voz.

Muy estimado lector, hoy agradecemos y aprovechamos este espacio como un canal de
comunicación y de encuentro, teniendo siempre como centro la Palabra de Dios que
corresponde al día domingo y te ofrecemos algunos esbozos de reflexión, a sabiendas de
que cada uno de nosotros lo puede completar de manera personal.

Hoy, Domingo de Ramos, es la apertura de la Semana Santa, que es el tiempo litúrgico más
fuerte, más rico en contenido y de mayor intensidad religiosa de todo el año cristiano, porque
en ella celebramos el misterio central de nuestra fe: la muerte y resurrección de Cristo.

En la celebración de los ramos, podemos contemplar una doble escena: Acompañamos a
Jesús tanto en su entrada mesiánica y triunfal en Jerusalén (montado en un burro), y Jesús
saliendo de Jerusalén, cargando su Cruz en camino hacia su pasión, muerte y resurrección.

Ambos momentos, de dolor y gloria, se encuentran y confluyen en la misma celebración.

Para la mayoría Jesús era Rey porque había realizado muchos milagros: había resucitado
a su amigo Lázaro, había caminado sobre las aguas, multiplicado los panes y sanado a
tantos enfermos. Era Rey porque hablaba con autoridad, era un Profeta que con su
Sabiduría dejaba callados a los escribas y fariseos.

Pero para Jesús, faltaba una cosa muy importante la conversión de todos aquellos que
habían contemplado los muchos milagros. Por ello, de las aclamaciones pasamos a las
condenas, de ir montando en un burro, Jesús terminó cargando una Cruz.

Jesús hace su entrada en Jerusalén, no con el aire triunfal de los vencedores sino en son
de paz, con la sencillez del Rey-Mesías que viene a servir a su pueblo sin emplear para
nada el poder y la violencia. Esto es lo que significa el “entrar montado sobre un borrico”,
en vez de hacerlo sobre un brioso caballo, como los príncipes y generales.

Así, la entrada en Jerusalén expresa el reconocimiento que merece Jesús por ser el Mesías
o Ungido de Dios. Pero no se trata de un triunfalismo barato, pasajero y efímero. Al contrario,
esa entrada expresa el más profundo reconocimiento desde el corazón creyente a quien es
el Hijo de Dios.

La celebración del Domingo de Ramos nos invita a contemplar y a comprender el genuino
mesianismo del Hijo de Dios rechazado y humillado. Él es el Soberano que no reina desde
un trono de oro o marfil, sino desde la cruz, expresión paradójica de humillación, pero
también de triunfo de quien es levantado en lo alto. La cruz es signo de ignominia y de
victoria a la vez.

El Domingo de Ramos posee dos significados en apariencia contrapuestos, pero que se
encuentran, se unen y complementan: la entrada triunfal es al mismo tiempo el inicio del
camino hacia la cruz. Las aclamaciones al “Hijo de David” son también gritos que encaminan
hacia la muerte del Hijo de Dios encarnado. Triunfo e ignominia, aclamaciones e insultos,
entrada triunfal y vejaciones se funden en la única realidad del mesianismo de Jesús.

Este es el mensaje del Domingo de Ramos: El proyecto de Dios para salvarnos a nosotros.

La lectura de la Pasión del Señor es tan sobrecogedora y elocuente por sí misma que se
impone el silencio para meditarla y vivenciarla en la fe y en el amor.

Nosotros, no somos unos meros espectadores de butaca, sino actores en escena: pues Cristo muere por nuestra
causa.

Será, pues, más sincero y realista reconocer nuestra parte de culpa y no lavarnos
las manos hipócritamente como lo hizo Pilato, por ello, preguntémonos: ¿Por qué soy
cristiano? ¿Qué clase de discípulo soy?

Participemos en las celebraciones de esta Semana Santa, aunque nos encontremos fuera
de casa, sin quedarnos en la superficie de los pasos de las procesiones, tratemos de avivar
la fe que da sentido a nuestra vida, asimilando los sentimientos propios de una vida en Cristo
Jesús.

Comparte esto:

  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Share on X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Share on WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp

Discussion about this post

  • Anunciate
  • Contacto
Info redaccion@laverdad.com.mx

© 2020 La Verdad de Tamaulipas

No Result
View All Result
  • Portada
  • Opinión
  • Local
  • Tamaulipas
  • Nacional
  • Mundo
  • Seguridad
  • Deportes
  • Espectáculos
  • Entretenimiento

© 2020 La Verdad de Tamaulipas

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Create New Account!

Fill the forms below to register

All fields are required. Log In

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In

Add New Playlist