El término como el título de hoy tiene varias connotaciones, pues pudiéramos
desearla por la sanidad orgánica. Es decir, anhelando por el bien en la salud física o
emocional de una persona o grupo de ellas.
El término también puede utilizarse en celebración con el tradicional choque de
copas, vasos o botellas de cerveza que, en términos alcohólicos se interpreta como
buena borrachera, o algo así. El ambiente pudiera ser de cantina, bar, palapa, patio,
cocina, sala o hasta un terreno cualquiera, debajo de un árbol, a la orilla del río, una
alberca y hasta en la oficina.
En el primer caso, la palabra salud está asociada a la higiene y cuando ésta se
relaciona con los alimentos, es mucho mejor para la gran mayoría de ¿los
victorenses? Me parece que no, debiera ser de todo mundo.
Lamentable pero real: Del dicho al hecho… hay mucho trecho.
Baso este tema en la realidad que vivimos la mayoría de empleados de la
burocracia de cualquier nivel, cuando hasta en los hospitales encontramos en sus
inmediaciones puestos, antes ambulantes, ahora fijos, que venden alimentos
preparados y chatarra.
Sobre todo en los nosocomios públicos como el Hospital Infantil, el General,
Issste, Imss, donde la proliferación de puestos fijos con cemento en las áreas
peatonales (léase aceras o banquetas), encuentra usted las ya tradicionales gorditas,
flauta, migadas y sopes; aderezados con salsas y su repollo con limón para que
amarre.
Por un tiempo el Hospital Civil también estaba copado de puestos de esta
naturaleza, pero de alguna forma lograron expulsar a esos comerciantes desde hace
varios años y los directivos han sabido mantener esa muy sana disciplina,
permitiendo a los vecinos arrendar locales con este fin.
Es muy lamentable que el Ayuntamiento siga cobrando el piso diario o
semanal, a los dueños o encargados de estos comercios de alimentos y la muy temida
Comisión Estatal para la Protección de Riesgos Sanitarios (COEPRIS) sigue haciendo
caso omiso de esta amenaza a la salud.
¿Serán muchos los intereses que se estiman al permitir que bajo condiciones
pésimamente insalubres se siga permitiendo este tipo de comercio?
Convengo que la jornada laboral es ardua, ocho horas, y que hasta como una
conquista laboral, quizá sindical, la empresa gubernamental les permita 15, 20, 30
minutos de ausencia a su trabajo para almorzar, porque el empleado es tan
irresponsable que no planea tomar alimentos en su casa y lo hace en la vía pública.
Las medidas de sanidad de la pandemia, pareciera están olvidadas, porque solo
basta observar a empleados de las clínicas u hospitales con cubre boca puesto en su
área de trabajo, pero en el puesto callejero, ahí entre basura, cochambre y hasta
desperdicios, ingieren sus muy nutritivos alimentos.
Se me ocurre pensar en el escándalo que hacen aquellos empleados de la salud
o administrativos de la Delegación del IMSS, si por desgracia, en un restaurante
encontraran un cabello humano.
Me parece que, sin importar el color del partido en cualquiera de los tres niveles
de gobierno, las tachas siguen y por desgracia van a seguir.
Recién leo en un chat que el domingo a las 11 am, en el campo de beis bol de la
Col. Américo Villarreal, en Cd. Victoria, es el arranque de la campaña del Dr. Así
seco lacónico. Pregunté que si era del Dr. Xico y me contestaron: No sé así me la
pasaron. Sin duda, conciencia cívica.

Discussion about this post