CD. VICTORIA, TAMAULIPAS, 9 DE MARZO DE 2022.- A cuatro días del último informe del gobernador panista Francisco García Cabeza de Vaca y a 14 días de que la Suprema Corte emita una resolución sobre el proceso de desafuero, su partido el PAN, recupera por la vía de división, fractura y presiones a diputadas de Morena, el control del Poder Legislativo de Tamaulipas, a través de la Junta de Coordinación Política, con el respaldo de su aliados del PRI y la traición a Morena del MC.
En la sesión ordinaria de este miércoles, se dio la renuncia de dos diputadas del sur de Tamaulipas a la fracción de Morena, Nancy Ruiz Martínez y Nayeli Lara Monroy, por lo que se deba el virtual empate 18 a 18, ya que Morena tenía de aliado al Diputado de Movimiento Ciudadano, Gustavo Cárdenas Gutiérrez, pero este se inclinó también al panismo.
Con la pérdida de la mayoría de Morena en el Congreso, se vino abajo en forma automática la presidencia de la Junta de Coordinación Política, en manos del reynosense Armando Zertuche Zuani.
En el curso de la sesión, el Diputado Carlos Fernández Altamirano, planteó un punto de acuerdo para el cambio de la presidencia, par alo cual se presentaron dos propuestas, una avalada por los panistas , priistas y el del MC, con Félix García Aguiar al frente; en tanto que la bancada morenista propuso a Armado Prieto Herrera.
La votación fue 19 legisladores a favor del neolaredense García Aguiar, quien es un diputado reelecto y había fungido como Presidente sustituto en la legislatura pasada luego de la licencia de Gerardo Peña Flores, quien se fue como Diputado Federal Plurinominal del PAN, pero ahora despacha como Secretario General de Gobierno.
A García Aguiar, le tocó parte de la defensa del gobernador de origen panista Francisco García Cabeza de Vaca del proceso de desafuero gestionado por la Fiscalía General de la República y aprobado con la Cámara de Diputados, pero estrellado en el Congreso Local vía reformas emergentes, controversias constitucionales ante la Corte, entre otras maniobras locales.
Ya en los primeros meses de la 65 Legislatura, el PAN le “volteó” por la vía de negociaciones y cabildeos con a dos diputadas molestas con Morena, Leticia Sánchez Guillermo y Lidia Martínez López.
Con el “chapulineo” de las cuatro legisladoras morenistas hacia el PAN, se confirma que en las filas de Morena el compromiso de no robar, no mentir y no traicionar, es solo un slogan publicitario.
Este cambio en el Poder Legislativo de Tamaulipas, se convierte en una derrota para Morena que puede tener un efecto en el proceso electoral para la renovación de la gubernatura, en las elecciones del 5 de junio y para el que ya existen tres precandidatos: Américo Villarreal Anaya de Morena; César Verástegui Ostos del PAN-PRI-PRD y de Arturo Diez Gutiérrez del MC.

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