miércoles 18 marzo , 2026 1:58 AM
No Result
View All Result
La Verdad de Tamaulipas
  • Portada
  • Opinión
  • Local
  • Tamaulipas
  • Nacional
  • Mundo
  • Seguridad
  • Deportes
  • Espectáculos
  • Entretenimiento
  • Portada
  • Opinión
  • Local
  • Tamaulipas
  • Nacional
  • Mundo
  • Seguridad
  • Deportes
  • Espectáculos
  • Entretenimiento
No Result
View All Result
La Verdad
No Result
View All Result

Fatídica jornada de Conrado Castillo en Ocampo

Por: Olimpo Báez Cedillo
marzo 3, 2022
in Opinion
El 9 sin mujeres
Escuchar nota
0:00
Tu navegador no soporta la síntesis de voz.

En la presente temporada primaveral, se está cumpliendo el “Octogésimo Séptimo”
Aniversario de un inolvidable pasaje de la vida política de Tamaulipas, por ello
comentaré que un 29 de junio de 1928, nació Don Pablo Montalvo Alemán, en el
Rancho “El Salitre”, ubicado a 40 kilómetros al noroeste de Ciudad Ocampo.

Durante ese mismo año y de acuerdo a una resolución presidencial, se hizo el
reparto de 1,334 hectáreas a 24 Jefes de familia y una parcela escolar, del naciente
Ejido “San Lorenzo”, después de que los Señores Juan Ruiz Mata, Zenón Ortega
Gutiérrez, Juan Marín Infante, Ángel Infante, José Montalvo Núñez y de los
hermanos Esteban y Perfecto Montalvo Martínez, realizaron un pedimento ante la
Confederación Nacional Campesina, en la capital del país.

Relata Don Pablo Montalvo, que su padre Esteban, siempre portaba una Pistola 45
Reglamentaria, puesto que tenía el “Grado de Mayor”, al haber participado al lado
del General Alberto Carrera Torres, en las Batallas Revolucionarias de Tula,
Jaumave, Palmillas, Miquihuana y Bustamante, estos personajes eran
correligionarios de los Hermanos Cedillo en San Luis Potosí.

A inicios de la centuria anterior, algunos habitantes sembraban las parcelas de maíz
y otros se empleaban en la Hacienda “San Lorenzo”, propiedad de Félix Fernández,
dicha finca disponía de colosales molinos de caña, que trabajaban por la dinámica
del agua, que descendía a través de diversos canaletes del arroyo “Guasacana”,
además con la miel elaboraban deliciosos piloncillos, los cuales llevaban al lomo del
caballo, para su venta en Doctor Arroyo, N.L.

Así transcurrió el tiempo, hasta que una histórica tarde del 22 de abril de 1935, se
encontraban reunidos en el Comité Ejidal, cerca de 100 residentes de San Lorenzo,
La Escondida y Atravesaño, El Carrizo y Canoas, atendiendo una invitación de las
autoridades locales, cuando de repente llegó el Diputado Conrado Castillo,
acompañado de un grupo de 40 colonos, provenientes de la urbe ocampense.

La presencia del también aspirante a la Dirigencia Estatal de Sindicatos
Campesinos, despertó la sospecha de los lugareños, pues no atinaban a
comprender qué siendo un Líder Agrarista, encabezara un movimiento de personas,
que deliberadamente buscaban adjudicarse de una porción de suelo, perteneciente
a su comarca.

Como es de suponerse, la discusión fue subiendo de tono en la asamblea, de las
palabras pasaron a las manos, en eso se escucharon incesantes balazos,
provocando la huida de los forasteros a Ocampo, desgraciadamente en la batida
fenecieron Julián Montalvo Núñez y Severiano Gallegos, oriundos del área,
mientras que de los invasores, cayeron muertos, los cabecillas Herculano Camacho,
Arnulfo Piña, el congresista y 4 hombres más.

A las 8 de la noche, reinaba en aquella población una tensa calma, antes de las 72
horas los moradores sepultaron a sus muertos y los cadáveres de los foráneos,
fueron enterrados en un monte solitario, al completarse una semana de este
lamentable hecho, el Mayor Vicente Hierro, se presentó en el Ejido, comandando
un Destacamento de 30 Militares guarnecidos en Ocampo, para eso ya los
esperaban más de 300 nativos fuertemente armados.

A efecto de evitar mayores tragedias, los responsables del Comisariado,
representados por Esteban y Perfecto Montalvo Martínez y José Montalvo Núñez,
acordaron con el Oficial del Ejército, brindarle las facilidades correspondientes para
exhumar los cuerpos, claro bajo la inspección de un médico especialista que
integraba el contingente, una vez terminada la faena, se trasladaron a “El Vergel de
Tamaulipas”, para darles una cristiana sepultura.

Al pasar los lustros, las condiciones climáticas de la región, trajeron la sequía del
pozo de agua, esto fue motivo para que los pobladores requirieran en las Oficinas
de la Delegación Agraria en Victoria, el cambio del caserío un kilómetro en dirección
Oriente, a un sitio igualmente llamado como “Las Bayas” y en donde cruza un
grandioso río y los abraza la majestuosa “Sierra del Puerto”.

Este trágico acontecimiento desarrollado en lo más recóndito de la montaña, nos
deja lecturas muy interesantes, la violencia nunca ha sido la mejor manera para
dirimir nuestras diferencias, por lo que es necesario agotar todos los caminos que
ofrece la política y la concertación, procurando dialogar en el momento justo y con
la gente adecuada, esto último encierra una gran verdad.

Facebook: olimpobaezcedillo Twitter: @guiadelbien

Comparte esto:

  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Share on X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Share on WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp

Discussion about this post

  • Anunciate
  • Contacto
Info redaccion@laverdad.com.mx

© 2020 La Verdad de Tamaulipas

No Result
View All Result
  • Portada
  • Opinión
  • Local
  • Tamaulipas
  • Nacional
  • Mundo
  • Seguridad
  • Deportes
  • Espectáculos
  • Entretenimiento

© 2020 La Verdad de Tamaulipas

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Create New Account!

Fill the forms below to register

All fields are required. Log In

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In

Add New Playlist