Fundación de El Chamal, Tamaulipas (3 de marzo de 1903)
Los primeros colonizadores
Junto a George Blalock, vinieron Louis Sweet que procedía de Missouri, de
Oklahoma venía J.T. Joung, Rascoe Nichols y John F. Briscoe, de Arizona,
George Turner y de Texas, William Snell, Ashley Taylor, Simon Taylor, Cecil
Thompson, James Proctor, Edward Gorham, Arthur Gorham, John Medlin,
Raymond Derr y J.T. Ingram.
Conviene recordar que los restos de Mister Blalock, descansan en el Panteón
local de “El Chamal”.
Una de las primeras dinastías mexicanas en la zona, fueron del Señor
Tranquilino González, por cierto nativo del estado de San Luis Potosí y su
esposa Leonarda Cedillo, originaria de Ocampo, quienes en un inicio radicaban
en el Rancho San José, enclavado a unos 6 kilómetros al poniente de El
Chamal.
Pero en 1938 se trasladaron al Poblado, acompañados de sus hijos, Luciano,
Ignacia, Álvaro, Faustino, Emiliana, Lucía, Irineo, José Pilar, Tranquilino,
Barbarito, Gregorio, Emiliano, Emilia y Teresita.
Nace el Poblado Adolfo López Mateos, municipio de Ocampo, Tamaulipas
Con el tiempo las fuerzas vivas impulsaron una iniciativa, a principios de los
sesentas, para denominarle a esa comunidad, Poblado “Adolfo López Mateos”,
en honor al entonces Presidente de la República, estos tramites se realizaron
con el apoyo del Alcalde Juan Gómez Domínguez, 1961-1962 y del Secretario
del Ayuntamiento, Carlos de Jesús Cedillo Abundis.
De acuerdo a datos proporcionados por Don Juan Sánchez Zúñiga, en esa
época se instituyó un frente único, con la participación de Teodoro Ramírez,
Presidente de la Asociación de Tomateros de El Chamal, Faustino González,
Presidente de la Sociedad de Padres de la Primaria “Juan B. Tijerina”, Antonio
García, Líder de los Cañeros y José Torres, Representante de los Ajonjolílleros.
Unos meses después vino una resolución presidencial, que coincidió con el
decreto 250 de la Cuadragésima Cuarta Legislatura del Estado de Tamaulipas,
publicado en el Periódico Oficial, el 29 de diciembre de 1962, designándosele
“Poblado Presidente Adolfo López Mateos”.
Cabe mencionar que en el 2002, hay un intento para regresarle el nombre
original del “Chamal” y esa idea no prosperó al integrarse un “Comité en
Defensa de los Intereses del Pueblo”.
Paso a la modernidad
Durante esos aciagos períodos apenas había una pedregosa y estrecha ruta,
que comunicaba a Ocampo con El Mante, los camiones de pasajeros tardaban
más de 4 horas para tocar el suelo mantense, en las estaciones de lluvia no
trasponían el “Río Comandante”, teniendo que virar a “El Vergel de
Tamaulipas”.
Quizás esas vicisitudes forzaron a los “Ocampenses”, a gestionar la
cimentación de la carretera El Limón-Ocampo, que se compone de 42
kilómetros, que encabezó la solicitud en 1964, su munícipe Don Román Lucio
Torres, que elevó esa petición al Mandatario Estatal, Praxedis Balboa Gójon.
De este modo, se creó un Comité Pro-Construcción de esa moderna vía, con la
colaboración de José Loera Lara, Benito Abundis Estrada, Teodoro Ramírez,
Adolfo Flores y Glen Taylor.
Las compañías constructoras no demoraron en concluir esta magna obra,
facilitando el tránsito de decenas de vetustos camiones, que movían toneladas
de caña de los productores del Chamal, al Ingenio de El Mante, por ejemplo de
los señores Pedro Urquizo, Manuel Galván, Jesús Chávez, Santos Piña,
Lorenzo Martínez, Lázaro Rodríguez, Miguel Alonso, León Ramírez y Rito
Martínez.
Al darse variaciones en los fenómenos climáticos, hay la imperiosa necesidad
de modificar la plantación de caña, por naranja y algodón.
Como consecuencia del trascendental proyecto carretero, se nombró una
comisión de vecinos del Chamal, para realizar la edificación de dos colosales
busto-monumentos, en honor a los dignatarios “Adolfo López Mateos” y
“Praxedis Balboa Gojón”, que apoyaron con fuertes inversiones esta magnífica
causa.
De acuerdo a los últimos censos, esta localidad tenía alrededor de 1,000 gentes
(INEGI 2000) y radican distintos clanes muy notables, como los Caloca
González, Eligio González, García Martínez, Borjas Rodríguez, Rodríguez
Vázquez, Reyes Carrizales, Castro Narváez, Rodríguez Islas, Banda de León,
Reyes Banda, González Eleno e Izaguirre Neaves.
Como anécdota, el 29 de noviembre de 2003, hubo una ceremonia
conmemorativa del Centenario de la fundación de El Chamal, en el recinto de la
“Escuela Americana”, con la presencia de Mercedes Guillén, Secretaria General
de Gobierno, Antonio Martínez Torres, titular de Educación, Laura Hernández
de Castro, historiadora de la UAT, José Francisco Escobar Rosales, Alcalde de
Ocampo (2002-2004) y Noé Báez Coronado, Director de Cultura local.
Una de las organizadoras fue Maggie Taylor, heredera de los estadounidenses,
que en representación de su hijo Jimmy Taylor, donó 50 mil pesos para el
Telebachillerato No. 33 y se entregaron reconocimientos, a Felicitas Medina,
Clarita Noriega y Virginia Callison, precursoras de la educación en la región,
según revelan la maestra Lilian Snell Humpers y su esposo Lindy Taylor Penix.
“El Chamal”, se halla a 22 kilómetros al oeste de la “Y” griega de “El Limón”,
que da paso a la rúa El Mante-Victoria, simplemente hay que franquear la
“Sierra de Cucharas”, con rumbo a Ocampo, Tamaulipas.
Facebook: olimpobaezcedillo Twitter: @guiadelbien







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