Aunque Alejandro Rojas Díaz-Durán carece del apoyo de la mayoría de dirigentes y legisladores de Morena en Tamaulipas, el llamado “Forastero” poco a poco ha minado la nominación de Américo Villarreal Anaya como precandidato único a la gubernatura, ya que casi a diario se lanza en contra del ahora senador con licencia, como ocurrió ayer en Reynosa, en donde un grupo de inconformes con el método de selección del abanderado morenista, se reunieron a fin de ensalzarlo como candidato legítimo para la elección del próximo 5 de junio.
Siguiendo el ejemplo del fundador de Morena, Andrés Manuel López Obrador, quien se autonombró como presidente legítimo después de perder la elección del 2006 ante Felipe Calderón Hinojosa, Rojas-Diaz Durán ahora se proclama como candidato legítimo para causar confusión entre militantes y simpatizantes de Morena en la entidad.
Se habla de que el llamado “Forastero” tiene el apoyo de diversos liderazgos de Morena que no quedaron conformes con el método de selección del abanderado a la gubernatura, sobre todo cuando nadie ha visto las encuestas que declaran triunfador a Villarreal Anaya.
No se descarta la posibilidad de que ocurra aquí lo mismo que sucedió en Durango cuando el dirigente nacional de Morena, Mario Delgado Carrillo, fue abucheado el pasado fin de semana por morenistas cuando encabezó la ceremonia de asunción de Marina Vitela Rodríguez como precandidata a la gubernatura de aquella entidad federativa.
Delgado Carrillo fue sacado del evento partidista ante los gritos de traidor de morenistas inconformes, quienes incluso lanzaron huevos en contra del vehículo que lo transportaba cuando prácticamente huía del lugar.
Por otra parte, pero sin dejar el tema de las precampañas por la gubernatura, resulta que el precandidato de la coalición “Va por Tamaulipas”, César Augusto Verástegui Ostos, recibió el apoyo de la estructura del PRI en Matamoros, en donde se vivió un ambiente de camaradería que garantiza la participación entusiasta de militantes y simpatizantes del tricolor.
Verástegui Ostos cada día suma más adeptos a su proyecto político tanto del PRI como del PRD, que integran junto con el PAN la coalición “Va por Tamaulipas, por lo que no se descarta la posibilidad de que pronto rebase el nivel de popularidad que tiene en la actualidad Villarreal Anaya.
A propósito, varios exdirigentes del PRD, como es el caso de Pedro Alonso Pérez, Julio César Martínez Infante, Cuitláhuac Ortega Maldonado, Alberto Sánchez Neri, Jorge Valdez Vargas y Alfonso Trejo Campos, se sumaron a la precampaña de Villarreal Anaya con el pretexto de representar a las clases populares.
Ninguno de los experredistas tiene el liderazgo necesario para influir en el resultado de la elección del próximo 5 de junio, puesto que luego de tener una gestión gris y en ocasiones caótica cuando encabezaron al PRD, representa un activo que en realidad ayude al proyecto del precandidato único de la coalición “Juntos haremos historia” en Tamaulipas.
En otro tema, el presidente López Obrador respondió a la polémica suscitada el pasado fin de semana por el reportaje del periodista Carlos Loret de Mola Álvarez acerca de la vida disipada que tiene su hijo mayor, José Ramón López Beltrán en Houston, Texas, utilizando el insulto y la descalificación de quienes se atreven a sacar a la luz pública evidencias de casos de corrupción, como siempre lo hace cuando se siente acorralado.
En esta ocasión, López Obrador afirmó en la conferencia matutina de ayer en Palacio Nacional que: “en este gobierno no tienen influencia mis hijos, no se le da contrato a ningún recomendado”, sin embargo, a nadie convenció cuando el reportaje describe la lujosa residencia en que vivió su hijo mayor con su esposa Carolyn Adams por más de dos años, cuya mansión valuada en más de un millón de dólares es propiedad de la empresa petrolera Baker Hughes.
Y como era de esperarse, el tabasqueño señaló en torno al matrimonio de su hijo mayor con Carolyn Adams que: “está complicado meterse porque al parecer la señora tiene dinero y no tiene nada que ver con el gobierno”, pero resulta que su nuera se desempeñó como intermediaria o cabildera de la empresa Cava Energy cuando llegó a México en el 2016.
Lógicamente arremetió en contra del autor del reportaje cuando con un tono casi colérico dijo: “Carlos Loret de Mola es un golpeador, mercenario y sin principios”, pero no refutó ninguno de los datos de la vida disipada que tiene José Ramón López Beltrán en Houston, Texas.
A propósito, el hijo mayor de López Obrador en lugar de refutar el reportaje de Loret de Mola Álvarez subió el mensaje de la usuaria de twitter Blanca Salces, quien expresó que: “Cientos, me atrevería a decir miles, de hijos de políticos, funcionarios, líderes sindicales y expresidentes que viven en casas de lujo y encontraron al único que no la obtuvo con recursos públicos. Eso es talento”.
En verdad: ¿será talento? No creo, puesto que se trata de un tradicional tráfico de influencia de un junior que logró sacar provecho del cargo que tiene su padre, como todo parece indicar que sucedió con el contrato que tiene la empresa Baker Hughes de Petróleos Mexicanos (Pemex) por más de 151 millones de dólares para dotar de turbinas y compresores a la refinería que se construye en Dos Bocas, Tabasco.
Correo electrónico: jagovea_53@yahoo.com

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