En una reciente publicación del periódico “El País” de España (2020), en su versión
digital México, refiere que hay segmentos de la población en la “madre patria”, que
consideran que la “educación a distancia”, con motivo de la presencia del
Coronavirus, “ha resultado un verdadero infierno”, para las comunidades escolares.
Dentro de las deliberaciones de cada Consejo Técnico Escolar (CTE), la única
constante de los maestros y directivos, es un tema bastante trillado, relacionado con
el abandono y deserción escolar, en donde con preocupación el profesor, “observa
que los alumnos con poca frecuencia, se conectan a las clases virtuales de trabajo”.
Literalmente los maestros en Tamaulipas, en México y el mundo, “tienen que hacer
milagros”, para captar de nueva cuenta la atención de sus estudiantes, dado que
muchos de ellos no conocen sus planteles, por ejemplo los niños de jardín de niños
y primero de primaria, porque en su corta vida solo les ha tocado “clases on-line”.
Existen infinidad de razones, por las cuales los docentes no han podido “mantener”
a sus alumnos (enchufados a la escuela), por un lado es la urgencia y el exceso de
tareas virtuales que el maestro encarga a sus discípulos, otro caso es que los
párvulos no cuentan, con una “tablet o smartphone” acorde a sus necesidades.
Asimismo, está la cuestión del desamparo, la desintegración familiar o el contexto
social, que se ha magnificado con la cuarentena del COVID-19, que no favorece los
aprendizajes, otro tópico muy recurrente es la falta de recursos económicos en sus
padres o tutores y para completar el menú, son los problemas “psico-emocionales”.
Las tecnologías de la información y las redes sociales, ya rebasaron a los maestros,
aunque cambien de método de enseñanza, de recursos didácticos y hasta de
contenidos, la verdad “es que no se ve cómo”, los docentes puedan recuperar la
atención de sus alumnos, de tal suerte que esto requiere de una “tarea titánica”.
Imagino una clase a distancia, donde el docente está bien atareado dando su clase
virtual a 15 alumnos, vaya dicho educador, tiene que competir con el niño de kínder
y primaria, ocupado en videogames, con el joven de secundaria que ve avances de
Spider-Man: No Way Home y los de universidad, con El juego del calamar en Netflix.
“No hay que tener bola mágica o ser vidente”, para saber que el estado perfecto y
el elemento natural de ese estudiante virtual, es también mirar en el FACEBOOK,
los cientos de fotografías de viajes familiares, las modas de ropa de temporada, un
sinnúmero de teleseries por internet y sin faltar la tradicional publicidad de ocasión.
En el texto “Alumnos desconectados durante el Coronavirus (ISEP)”, señala causas
del bajo rendimiento escolar: 1-Desconexión (alumnos creen que son vacaciones);
2-El Buen Tiempo (dejan de lado tareas); 3- Falta de un objetivo (desconectados de
los deberes). 4-Falta la escuela presencial (Hay desconexión y falta de motivación).
Desde el surgimiento del COVID-19 hasta la aparición de su variante “Ómicron”, en
países como Estados Unidos, India, México, Brasil, Italia, España e Inglaterra, la
oleada del coronavirus ha dejado tanto dolor, muerte, devastación, desesperanza,
desempleo y pérdida del poder adquisitivo de las familias nativas.
Incluso hay debates en las redes sociales, reuniones familiares, congresos médicos
y legislaturas de los estados, sobre la “conveniencia o no de enviar los alumnos a
clase”, aún así lo único cierto, es seguir respetando los protocolos de salud, como
el uso del cubre-bocas, la sana distancia, usar gel anti-bacterial y lavado de manos.
Creo que en 50 años sí existirán abogados, médicos, contadores, licenciados,
docentes, arquitectos e ingenieros, que con seguridad carecerán de habilidades
profesionales, capacidades laborales y competencias técnicas, por no cumplir con
sus extensos planes de las “escuelas presenciales”, por culpa del coronavirus.
La nueva normalidad de los seres humanos, será su vida completamente virtual,
habrá quien curse en esta temporada pandémica, un doctorado en una universidad
de Chicago, de aquí en adelante, los trabajos, los estudios, las compras, los paseos,
las transacciones bancarias y los noviazgos de los cincuentones serán por internet.
Facebook: olimpobaezcedillo Twitter: @guiadelbien

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