“Pretendo quitar la palabra ‘género’ de nuestros colegios”. Diputada Presidente
Com. Educación del Congreso de Perú Tamar Arimborgo. Partido Fuerza
Popular.
LO MUY CLARO. La época decembrina y la temporada de celebrar
principalmente en familia momentos eucarísticos (religión cualesquiera que
esta sea) y para muchos simplemente el recuento de todo un año.
Así pues, nos permite también a los ‘escribanos’ compartir opiniones de
reflexión.
Hace pocos días tuve la magnífica ocasión de ser partícipe de un foro de
expresión relativo al combate a la corrupción y en ese módulo, específicamente
sobre corrupción con visión de género.
No será elocuentemente el tema, el tratar los asuntos de ética y moral, sino
más bien el enfoque humanista al que gustan llamar muchos ya, de género.
Ponentes muy destacadas con amplia sapiencia intelectual, destaca la postura
de Sol Sánchez Rabanal (Colectivo 50 más 1), por su narrativa más que
autocrítica, pensada.
Manifiesta que según las observaciones, no existen datos suficientes que
hagan comprobar que las mujeres sean menos corruptas que los hombres.
Antes supondríamos que de acuerdo a los resultados, más mujeres sean
medidas, mayores serán las cifras aportadas.
Pero tampoco es por ahí la especie.
El mayor apunte contrasta en este tenor. Hablar de perspectiva de género, no
es referirse exclusivamente a la mujer.
Es entender que debe respetarse en su caso la igualdad y buscar paridad en el
tema que sea tratado.
Pero –pregunta Sol- ¿por qué dar una licencia de maternidad a una mujer de 6
meses y a un hombre de una semana y si acaso, un día?
Esa es la perspectiva y la verdadera visión de género. Buscar el equilibrio por
sobre todas las cosas.
La lucha incesante por puestos, espacios, curules, por demostrar que se es
apta y/o apto y luchar con las uñas, es un combate cuyo resultado culmina
finalmente, en una desigualdad. Disparidad.
Se habla de violencia de género en el reprobable acto del abuso de fuerza
sobre la mujer; pero no se fundamenta así cuando ésta es en contra del
hombre. Más bien, es un dato ‘risible’ hablar del mandilón.
La disputa –que aplaudimos- de la mujer por conquistar espacios, seguirá y su
camino es aún cuesta arriba. Le faltan muchos años para su coronación.
Pregunte usted a los pueblos árabes.
Cuando la enseñanza aún más allá de lo religioso (amaos los unos a los otros
–que no las unas o las otras-) proviene de nuestros padres.
¿Se dice que es nueva la confrontación de géneros y la búsqueda de la mujer
por conquistar espacios?
Vea usted la joya poética que nos comparte la literatura maya oaxaqueña que
trasciende en la historia.
(Palabra y Pensamiento).
Tú eres de sangre y carne,
Yo también soy de sangre y carne,
Tú algo sabes,
Yo también algo sé,
Tú algo no sabes,
Yo también algo no sé,
Entonces, entonces,
Es mejor que nuestros corazones caminen juntos,
Es mejor que hablen juntos,
Es mejor que uno sean nuestros corazones.
Porque si así lo hacemos,
Entonces, solo entonces,
Así crecemos juntos, así florecemos, así fructificamos,
Y así, así llevamos nuestro buen vivir en comunidad.
COLOFÓN: Dicen las activistas ¿Colectivo de mujeres? ¡Somos mayoría!
Debían preocuparse los hombres, porque ellos sí serían un colectivo muy
minoritario. Amén.
alejandrodeanda@hotmail.com
@deandaalejandro

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