Es cierto que en Tamaulipas hay mucha efervescencia por la docena de
aspirantes a la gubernatura del estado, que estará en juego en el 2022, al grado
de que ya incluso algunos de los compas que conocen de aguacates revivieron
a Carlos Cantúrosas Villarreal como uno de los prospectos con más posibilidades
de llegar a ser, aunque advierten que sería el último de la fila.
También aseguran que el reynosense Héctor Garza González (a) El Guasón,
seria mano, ya que le apuesta a su presunta cercanía con el presidente de la
república, Andrés Manuel López Obrador.
Me parece éste momento el adecuado para poner en claro que según yo como
analista político al no continuar el juego histórico del tapado que hizo famoso el
presidente López Portillo, porque fumaba cigarros Delicados, pero en ningún momento el presidente en funciones, sea quien sea y del partido que sea, va ceder a nadie esa prerrogativa porque su futuro como político
estaría en juego.
Y si ya no hay corcholatas y el destapador también chupo Faros, es más que
indudable que en los procesos electorales del país se reafirmará “el dedazo”
como la manera más cómoda para que el mandatario nacional al mando elija al
que será su sucesor y poder dormir tranquilo después de concluido su mandato.
Creo que el consabido e histórico dedazo, bien manejado el proceso interno
a nivel partidos políticos, podría poner fin al divisionismo que en las más de la
veces suele surgir entre los grupos de los aspirantes, pero para eso hay que
desechar la idea de que el pueblo es el que quita y pone, porque en política todo,
absolutamente todo, está controlado, empezando con las encuestas populares
que tan de moda ha puesto AMLO en su gobierno.
Lo que acrecienta las posibilidades de que Cantú Rosas llegue a
ser el candidato de MORENA a gobernador del estado, sin desconocer que otro
más de los demás aspirantes fue compañero de banca de López Obrador en la
Universidad y amigo desde niños en el bello puerto de Tampico.
En lo personal me consta que Cantú Rosas siempre ha estado en el ánimo de
López Obrador, porque seguramente se percató de que es un candidato fuera
de serie, con la capacidad suficiente para ganar cualquier elección.
Cantú Rosas hubiera sido el mejor candidato del PAN para contender por la
gubernatura del estado el año entrante, pero las diferencias con el actual
gobernador cerraron esa posibilidad. Pero el Partido Acción Nacional todavía
tiene otra carta para ganar a gubernatura que sería el alcalde de Tampico Chucho
Nader, el que durante su primer gobierno transformó al Puerto Jaibo.
Porque Cantúrosas Villarreal tampoco es invencible.
Otro que puntea entre los aspirantes es el senador y cardiólogo de Tamaulipas,
Américo Villarreal Anaya que es hijo del ex gobernador del estado, Américo
Villarreal Guerra, el que al partir de este mundo dejó un gran recuerdo y afecto
entre todos los tamaulipecos.
En la primera línea para la gubernatura también esta el médico-dentista, Felipe Garza Narváez, quien lleva una excelente
relación con el presidente Andrés Manuel López Obrador, además de su capital
político que estará aportando a la causa del macuspano. Solo
espero que Cantúrosas, Villarreal Anaya y Garza Narváez, no reciban el mal
trato de que está siendo objeto el gobernador electo de Nuevo León, Samuel
García Sepúlveda, que postuló el partido Movimiento Ciudadano (MC), al que
querían tener “de los huevos” y ya lo tienen, para que no olvide la voz de mando,
muy al estilo del viejo PRI.

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