Atrás quedaron los tiempo del convencimiento por medio de la visión
de futuro, hoy, todo se centra en mover los sentimientos con los
argumentos más estridentes, ya no se escuchan ni se leen las voces
comedidas que celebran los comicios,
La polarización es tal, que parece que va ganando la batalla la idea
central de ejercer el voto para perjudicar y no para avanzar.
El ejercicio democrático de la emisión del voto cada día es menos
secreto, los denuestos y las descalificaciones ya son tan obvios que
hasta los expresidentes de la República se atreven a sugerir como
vulgares “influencers” el sentido del voto, no por alguna sigla en
particular sino contra una en singular.
Las propuestas brillan por su ausencia, el miedo se siembra
diariamente y ya van desde el inicio del proceso 34 muertes de
candidatos a diferentes cargos de elección popular.
De la violencia irracional no se salva ningún partido, tampoco el
género los intimida, hombres y mujeres son abatidos sin que ninguna
de las investigaciones prospere, razones abundan, versiones sobran,
pero la verdad es que la política ya tiene puesto los pies en la sangre.
De algo si podemos estar seguros, las redes sociales serán definitivas
en lo que suceda en la próxima contienda electoral.
La razón es simple, las redes y las aplicaciones que se utilizan sirven
para promover el encono y de forma rápida
.La irracionalidad llega a todos los rincones, los depositarios de la
información no analizan el contenido, tampoco lo cruzan a pesar de
tener entre sus dedos la forma sencilla de investigar a fondo, prefieren
dar por sentado lo que la comadre le compartió de inmediato.
Los adelantos tecnológicos son buenos, lo que está quedando en
desuso son las neuronas, la capacidad de síntesis se ha perdido y
nadie cuestiona nada, todo lo que se recibe tiene validez inmediata sin
necesidad de algún filtro.
La Democracia es el sistema, pero la voluntad se rige por normas más
sencillas, la participación en el proceso tiende a buscar ser el ganador,
por ello las encuestas “patito” siguen surtiendo efecto, pues para
publicarse en las redes sociales no se requiere de permiso de nadie,
es más se pueden hacer “en vivo” y se dan por contundentes, cuando
el espectro no es el más amplio, ni el resultado objetivo.
Pero el problema no es que existan este tipo de estrategias
mediáticas, el problema es que aun personas con suficiente capacidad
intelectual y preparación académica suficiente, caen en el garlito y
operan por inercia.
Del Voto Masivo Por Morena al Voto Masivo Contra Morena no hay
gran diferencia, ambas estrategias minimizan las capacidades del
elector, cuando la democracia intenta precisamente darle todo el poder
al voto mayoritario.
En pláticas con los electores, estos identifican plenamente al
candidato o candidata a Presidente Municipal de su ciudad, pero
batallan considerablemente al inquirirles sobre el candidato o
candidata a Diputado Federal, pero cuando la pregunta es sobre los
diputados locales, ahí ni con los nombres ofrecidos dan.
Esto demuestra claramente la falta de liderazgos reales, sustanciales,
que hayan hecho algo por merecer la nominación.
Ya vimos todos como desaparecieron los Candidatos Independientes,
no hace falta ir a fondo para entender que ese recurso ciudadano fue
eliminado en forma concertada por los partidos políticos, porque lo
importante es no tener pájaros en el alambre.
El reparto del poder en forma concertada no nos llevará a lograr
mejores gobiernos, el ejercicio del voto ciudadano sin análisis de los
aspirantes tampoco, la selección de candidatos tan solo para frenar
ambiciones futuras tampoco es el camino para llegar al mejor
gobierno.
El próximo miércoles terminan las campañas políticas, y el próximo
domingo la elección, ojalá que sea una fiesta cívica, ojalá que sea la
oportunidad de emitir un sufragio personal pero con conocimiento de
causa, que el voto se conceda a quien lo merezca por convencimiento
propio y no por una estrategia.
La patria requiere de ciudadanos libres, que no comulguen con la
corrupción pero que tampoco permitan que les indiquen el camino,
pues hasta ahora la única propuesta que se ha visto de quienes
aspiran, es el VOTO DE ODIO.
Jorge Alberto Pérez González
www.optimusinformativo.com
[email protected]

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