Antes de iniciar el espacio de hoy, expreso mis disculpas por la ausencia de esta
columna en los medios. He procurado ser puntual en mis entregas, pero la vida nos presiona
para dar prioridad a otros temas. Agradezco su comprensión.
La canción infantil, motivo del título de hoy, fue escrita por el veracruzano, don
Francisco Gabilondo Soler (1907-1990), Cri-Cri El Grillito Cantor, interprete y autor de
música infantil, famoso por presentar durante muchos años un programa de radio desde la
CDMX enfocado al mundo de los niños.
La melodía con música y letra muy acorde a la fantasía de los niños de todas las
épocas, hace que en nuestra mente caminen, corran y bailen los animalitos como “…el
camello con mochila, la jirafa con su chal… o el pequeño elefantito que da la mano a su
mamá…”
Así, en esta Pandemia y en la fantasía popular algunos padres de familia, profesores y
más escolares, sueñan con la idea de regresar a su escuela, fantasean con volver a ver a sus
amigos y compañeros y los hay hasta los que apenas conocerán el edificio en su interior,
por lo que las expectativas estudiantiles son amplias.
La sorpresa es enterarnos de la negativa de algunos profesores y padres de familia
que desconfían de un retorno seguro, existe el tremendo temor de que el contagio del
COVID-19 se propague, pese a las estadísticas oficiales sobre la disminución de mexicanos
infectados por el virus o de fallecidos por esta causa.
Pese a los miles de escuelas en Tamaulipas, dicen las autoridades escolares que solo
son once, sí… solo once las instituciones que se inscribieron como voluntarias para el “feliz
retorno”.
Las notas periodísticas no contemplan los gastos de limpieza y protocolo que
sanitización para recibir a los niños y sus maestros.
La canción de don Francisco Gabilondo Soler, Cri Cri, no ha tenido eco en este
ordenado regreso a clases, pese a que muchos padres de familia les urge que las puertas
escolares se abran de par en par, porque consideran que sus hijos deben ser cuidados por
personal del magisterio, mientras ellos trabajan.
Lamentablemente la desconfianza en la mayoría de las instituciones ha marcado el
escenario de la presente administración presidencial… y no señalo que este fenómeno
social haya nacido precisamente en este período, pero es ahora cuando se ha recrudecido y
las mentiras de antes, ahora son mayormente evidentes, ejemplos hay muchos.
Los directores de las escuelas son los involucrados verticalmente en las decisiones,
pero no hay apoyo real sobre los gastos que originan los intentos por regresar a clase. En
noticieros del país, nos percatamos que, sobre todo en áreas suburbanas o rurales, los
maestros lavan, limpian y sanitizan con sus propios recursos.
Desde luego que hay modelos de escuela para la foto en medios.
No han faltado quienes señalan que en el caso de la Pandemia del COVID-19 las
estadísticas oficiales sobre disponibilidad de camas de hospitales, contagios y fallecidos
han disminuido muy considerablemente, aunque sabemos que muchos mexicanos con este
contagio son rechazados de hospitales y remitidos a sus domicilios porque no hay
medicamentos, aparatos médicos y la disponibilidad de personal es insuficiente.
Así el escenario del Caminito de la Escuela para concluir el ciclo escolar 2020-2021,
con dos secretarios de educación pública porque el primero fue nombrado embajador de
México en un organismo internacional y su relevo ha sido una luchadora de la izquierda.
¿Qué harán los profesores y sus directivos para solventar sus gastos en las escuelas?
La respuesta es simple: Nadie sabe, porque falta información que en un momento dado el
bolsillo limitado de los maestros de cabida a solventar algo y los papás… otro tanto.
Se conocen de casos donde el maestro ha destinado parte de su salario para que los
niños puedan recibir clase, como aquellos difundidos por la televisión nacional que en su
camioneta llevaban su pizarrón y de ranchería en ranchería, determinados días daban clases
a un reducido grupito de estudiantes.
Así con la Pandemia del COVID-19 donde se identificaron familias que por el
maldito contagio hasta tuvieron que rematar o empeñar sus bienes muebles e inmuebles y
conseguir lo necesario para salvar una vida… no en pocos casos se logró éxito.
Finalizo el espacio comendo que los noticieros de televisión local, anunciaron que, en
Tamaulipas, más de dos mil profesores de la educación básica rechazaron la vacuna…
Ninguna empresa televisora señaló la causa de esta determinación, pero en las redes
sociales están ‘acabando’ con la vacuna china por supuestos efectos secundarios.
¿Desconfianza?







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