El presidente de Morena Mario Delgado no
descubre el agua tibia nombrando Delegados en
las entidades federativas para lograr la unidad
dentro del partido y salir airosos en la elección
del 6 de junio, y hasta pueden enfrentarse con
los dirigentes locales que se supone saben
quién es quién a la hora de nombrar candidatos,
con el agregado de que serán por designación
equivalente a “dedazo” desde la ciudad de
México, pero además la unidad que hace falta
en el partido gobernante no se logra de aquí a la
elección, y eso debieron empezarlo a hacer
desde que se treparon al poder.
De todas formas se esperan codazos y
patadas por debajo de la mesa entre los
liderazgos locales y los nombrados por el comité
nacional de Morena, y si el dirigente Mario
Delgado quiere presentar buenas cuentas
deberá mostrar mucha sensibilidad y capacidad
para dirigir el partido el Presidente.
Y es que Morena no tiene estructura como un
verdadero partido político, y si arraso en la
pasada elección fue porque el tabasqueño iba
en la boleta.
En otro orden el que empieza a sentir pasos y
un duro y tupido golpeteo abierto y disfrazado
es el dirigente de la Sección XXX del SNTE
Rigoberto Guevara Vázquez, porque no se han
hecho renovaciones de dirigentes so pretexto—
y desde luego bien fundado—de la pandemia de
coronavirus, pero llegara el momento en que
algo tendrá que hacer porque las
inconformidades van en aumento y empiezan a
salir los “arroces negros”.
En Reynosa los panistas esperan conocer su
candidato a la presidencia municipal, y confían
que el sucesor de Maki salga entre el diputado
Gerardo Peña Flores y el gerente de COMAPA
Jesús Moreno mejor conocido
como “Chuma”.
Aunque la lógica indica que el alcalde de
Nuevo Laredo Enrique Rivas Cuellar seria
candidato a la diputación federal, hay quienes
lo ubican en el Congreso del Estado para suplir
a Gerardo Peña en la Junta de Coordinación
Política, cargo para el que también se menciona
a Arturo Soto Alemán que busca la reelección.







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