Cuando se tiene que escoger entre hacer lo
correcto o quedar bien con alguien, sin duda
alguna es difícil para el ser humano tomar una
decisión que lo deje contento a él y a los
demás.
Y eso mismo le pasa al diputado federal
Erasmo González Robledo, que lleva el peso de
sacar adelante –sin quitarle puntos ni comas—el
presupuesto federal del 2021.
El tamaulipeco ha hecho una carrera política
pasable sobre todo por las relaciones logradas
en la Cámara de Diputados, que lo pueden
catapultar hacia mejores posiciones y más
ahora que está en marcha la renovación de
MORENA y él es un alfil en Tamaulipas del líder
camaral Mario Delgado que aspira a encabezar
el partido del Presidente.
Sin embargo nuestro paisano está sujeto a
muchas presiones, y seguramente a
pensamientos encontrados de cumplir sin
chistar la orden de sacar el presupuesto o darle
a los estados incluyendo el nuestro los recursos
que vienen reclamando y que hoy se les
reducen abruptamente mandando señales de
que no habrá negociación.
Difícil sin duda la situación para González
Robledo pues tendrá que escoger en hacer lo
correcto o cumplir la orden, a sabiendas de que
si escoge lo primero puede ver frustradas sus
pretensiones y ambiciones políticas, o decide
por lo segundo escogiendo vivir con el
“sombrero a media cabeza” en su tránsito por el
camino que le depare el destino.
El enfrentamiento de algunos estados con la
federación va en aumento y de no hacerse un
nuevo Pacto Fiscal con equidad la situación
puede empeorar, por lo que sería conveniente
sentarse a dialogar antes de tomar decisiones
que nos hagan recordar las intentonas
separatistas del pasado, sobre todo porque
nunca han sido buenas las decisiones políticas
“chicharroneras”.






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