Hemos escuchado mucho estos últimos días comparaciones de pandemias que azotaron a la
humanidad en el pasado, sus causas y consecuencias tratando de encontrar alguna similitud con
la crisis de salud que hoy estamos viviendo con el Covid-19.
Primeramente me gustaría recordar algunos eventos importantes de la famosa “peste bubónica”
que rompe con la edad media en Europa.
La edad media es un periodo de tiempo extenso de mil años, que empieza con la caída del
Imperio Romano y termina con la conquista de Constantinopla por los turcos en 1453. También
hace referencia a un punto geográfico; desde las fronteras de Polonia y Hungría hasta Islandia.
La peste empieza en 1315, casi cien años antes de finalizar la edad media. Antes de ella hubo
abundancia, crecimiento, riqueza, surgimiento y desarrollo de nuevas ciudades como Venecia,
Génova, París, Brujas, entre otras; Europa se abre hacia el mundo y empieza a cambiar
entrando en contacto con otras civilizaciones de las que aprenderá muchísimo; sin embargo
entra a una fase de depresión.
Como depresión de la edad media hablamos que después de la riqueza hubo hambruna, guerra,
pobreza, deserción y con ello la enfermedad.
El desarrollo económico generó un desequilibrio en una economía rural de aquel entonces, la
producción no se da abasto y desemboca en una serie de hambrunas; al crecimiento acelerado de
la población, surge la enorme necesidad de tierras.
Los salarios también caen porque hay muchas personas buscando trabajo, muchas más venden o
abandonan su tierra y prefieren trabajar como jornaleros –acaso este problema no les parece
muy actual, es la realidad del campo de nuestro México–
Lamentablemente la hambruna no llega sola, viene acompañada de enfermedades como el tifus
que afecta a la población màs debil, después de esto llega la peste…
La peste empieza en 1315, alcanza su punto máximo entre 1347 y 1353, muriendo entre el 30 al
60% de la población; después en 1360 regresa y se lleva al 22% de la población, en 1369
regresa y se lleva al 13 % de la población en el 65 al 12%… La peste fue recurrente hasta el
siglo XIIIV.
La población va logrando una resistencia, en teoría se hace más fuerte y genera anticuerpos,
pero cuando regresa la enfermedad se lleva a la población más joven ocasionando vacíos
generacionales.
Los efectos psicológicos son profundos. Surge el linchamiento de judíos, movimientos místicos
y religiosos, así como nuevas maneras de pintar y construir.
Cuando se tiene miedo lo primero que se hace es buscar a un enemigo común que esta entre
nosotros, pero es diferente, en Europa fueron los judíos; es la excusa perfecta. Aunque en el
Covid-19 no hay un linchamiento, los países cerraron sus fronteras impidiendo la entrada a
extranjeros, en el caso de los mexicanos tenemos prácticamente cerradas las fronteras del
mundo por el mal manejo del gobierno mexicano a la pandemia, sin hablar de la discriminación
racial que vivimos en países como Estados Unidos.
En el caso del Covid-19, tenemos organizaciones mundiales como la OMS y medicinas
modernas que han permitido que muchos enfermos se salven. Los salarios están regulados en
casi todos los países del mundo y los Gobiernos intervienen a la hora de fijar precios para
productos básicos tanto como les sea posible.
Actualmente la competencia entre las potencias es por la vacuna. El 11 de agosto el gobierno de
Rusia anunció la aprobación de Spútnik V, una vacuna experimental para evitar el nuevo
coronavirus. Sin presentar evidencia, el ministerio de Salud ruso afirma que su vacuna genera
una inmunidad de hasta dos años.
Aunque los estudios para demostrar la eficacia de la vacuna tardaran entre 4 a 6 meses, la vacunación masiva en la población iniciará en el mes de Septiembre, experimentando con médicos expuestos y personas voluntarias.
La Organización Mundial de la Salud advirtió que la vacuna exige procedimientos rigurosos, poniendo en duda su efectividad.
Laboratorios ingleses, chinos, americanos también están luchando por la obtención de la
vacuna, algunos de ellos harán su fase de experimentación en México.
Habrá ganadores y perdedores económicos a medida que se desarrolle la actual emergencia de
salud pública.
Por lo pronto entre los grandes perdedores podemos ubicar al sector turismo
incluyendo las aerolíneas, hoteles, centros vacacionales; la industria de la moda y el
entretenimiento como cines, bares y discotecas.
El petróleo ha bajado precipitadamente y el oro ha tenido el mejor precio de la historia.
Es pronto para saber qué país tendrá más saldos positivos que negativos, mucho dependerá de
las medidas económicas que implemente cada gobierno, de la disciplina y resistencia de la
población y su apertura para las nuevas inversiones, tanto nacionales como extranjeras.
Aunque tenemos la ciencia y los conocimientos económicos a nuestro favor, los miedos y
costumbres no han cambiado mucho en 700 años.







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