Cd. De México, 2 de Julio del 2020.- Cae la noche, vamos a la cama y antes de cerrar los ojos para dar oficialmente por concluido el día, decidimos dar un último recorrido virtual por el celular: leer alguna noticia, buscar algún vídeo viral por las redes sociales y contestar un WhatsApp. O a veces, cuando nos levantamos en medio de la noche, en medio de un pequeño despertar, volvemos a espiar el móvil “solo un poquito” pero después se vuelve difícil volver a dormir.
Que el celular se ha vuelto parte de nuestra vida, que casi parece una extensión del cuerpo, que vivimos al ritmo de las notificaciones y que nos da “pavor” quedarnos sin batería.
Se estima que desbloqueamos el móvil unas 100 veces por día: esto reduce la concentración, ha reconfigurado la forma en que nos vinculamos y, claro, también ha impactado en el sueño. Según estudios, dormir cerca de los celulares está asociado a problemas de sueño, entre otros.
Pero ¿por qué el celular nos quita el sueño? El contacto con la luz blanca o blanca azulada que emiten las pantallas del celular o la computadora retrasa el pico de melatonina previo a dormirse y hasta que la melatonina se vuelve a recuperar se tarda entre una hora u hora y media
La melatonina es una hormona que es producida por la glándula pineal. Regula el ciclo diario del sueño, de ahí que sea fundamental para el descanso.
Se recomienda dormir entre 6 y 8 horas diarias para recuperarse de manera adecuada. Cuando el cuerpo no reposa, se pueden generar efectos nocivos en la salud; especialmente si esto se produce de manera reiterada y deriva en insomnio.
La falta de sueño afecta la memoria, la persona está más irritable y también puede generar hipertensión. También constituye un factor de riesgo vascular.

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