“El opresor no sería tan fuerte si no tuviese cómplices entre los mismos
oprimidos” Simón de Beauvoir.
LO CLARO. El arte de saber comunicarse lleva mucho más significado
implícito, donde la nueva normalidad juega un papel trascendente en materia
de adaptabilidad.
La Universidad Autónoma de Tamaulipas especializa a su capital humano para
potenciar las capacidades de sus docentes en esta nueva manera de
enseñanza aprendizaje.
No es la misma interacción en el proceso ‘cara a cara’ donde los estímulos
para reconocer la aceptación del conocimiento en el alumno, se vuelven
pragmáticos ahora en la distancia virtual.
El docente debe manejar esa habilidad de poder ‘conectar’ de ‘uno-a-uno’ con
el alumno y sensibilizar su canal receptor.
Gran reto que compartieron en la conferencia “El Poder de comunicar,
aprender, adaptarse y crecer”. Comunicación asertiva.
LO OSCURO. Perversa era de la tecnología. Todo a la mano. Todo.
Incluida la información.
Pero ¿cómo hacer caso a lo que recibimos? ¿Cómo discriminar o decir cuál es
la buena? ¿A quién señalamos como fuente fidedigna u oficialista? Datos de
pandemia, de gastos de trasparencia gubernamental, de oposición responsable
o tendenciosa…
Arrancamos 2020 –este es el año más incierto del siglo- con un presidente
mexicano que competía por uno de los cinco primeros lugares de los líderes del
mundo como Putin, Danilo Medina, Nayib Bukele y Donald Trump.
La fuente, una de las encuestadoras mexicanas de mayor ascendencia.
Pero en las mismas mediciones, México se sitúa según la OCDE de Gurría
como el peor lugar para vivir dentro de 34 países que la integran, donde los
mejores lugares señalan a Canadá, Australia, Noriega, Suecia y Estados
Unidos.
Los indicadores contemplaban educación, salud, tener trabajo, buen sueldo,
vivir en un ambiente sano, participación ciudadana, accesibilidad a servicios
públicos entre otros.
¿Ve usted algún tipo de contraste entre los dos primeros criterios que
observamos? El liderazgo y el nivel de satisfacción de los gobernados.
Pues ¿qué cree?
Costa Rica, paradisíaco país centroamericano, a decir del Índice de Felicidad
del Planeta IFP (Happy Planet Index) es el país más feliz del mundo.
Seguido por… ¡México! En una medición que publica este organismo en la
revista internacional Forbes. Medalla de plata.
Donde los condicionantes observados significaban el bienestar (qué tan
satisfechos se sienten con la vida en su país); la esperanza de vida; la
desigualdad de resultados (cuán felices se sienten) y la huella ecológica (algo
así como el impacto ecológico que cada habitante repercute en su hábitat).
“El bienestar en México es más alto que en estados Unidos, a pesar de que la
economía de México es casi cinco veces más pequeña y su huella ecológica
casi un tercio del tamaño” afirma el estudio del IFP.
40.7 puntos le otorgan en la escala donde Costa Rica obtiene 44.7 y el quinto
lugar (Vietnam) alcanza 40.3
Un medio de comunicación preguntaba si el factor AMLO sería la condicionante
para alcanzar este nivel de satisfacción, donde el promedio de vida excede los
76 años y que a pesar de los graves índices de violencia, que el 30% de la
población económicamente activa deba trabajar más de 48 hora semanales y
aun así seamos tan felices.
Quizá sean los métodos de medición. Vaya usted a saber.
COLOFÓN: Esta gran ambivalencia, nos hace pensar que cada mexicano
estamos como el paciente que sufre trastornos nerviosos y problemas de
esfínteres. Al confundir la receta médica y a pregunta del doctor sobre su
estado, aquél contesta “Bien doctor…orinado…pero tranquilo”.
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@deandaalejandro

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