Austria, 03 de Julio 2020. Todos los inviernos se especula sobre las posibles amenazas al dominio de Lewis Hamilton y Mercedes, pero al llegar la primera cita -tardía este años por la pandemia- y ver al inglés primero en cada una de las dos sesiones libres, como ocurrió este viernes en Austria, los discursos terminan por desvanecerse.
Hamilton empezó como acabó en 2019, y como se vio en los test de Barcelona, en lo más alto. Los tiempos le salen a la primera, sin retocar apenas un coche que parece llegar reglado de fábrica. El resto tendrá que remar mucho el resto del fin de semana para discutirle el triunfo en Spielberg. Valtteri Bottas, su compañero, fue segundo a casi dos décimas, en un guión harto repetido en los últimos cursos.
Y el tercero... No es ni Red Bull, con Verstappen, ni Ferrari con Vettel o Leclerc, sino Checo Pérez, con el Racing Point, el llamado ‘Mercedes rosa’ por algo. Es una copia casi original del coche con el que Hamilton se llevó la sexta corona en 2019 y este viernes pareció el segundo mejor monoplaza de la parrilla, aunque no lo sea en la realidad.
Sus rivales, como McLaren, Renault y quizá Ferrari, ya venían avisados desde el invierno. “Con su cooperación con Mercedes, parecen muy fuertes y creo que serán el coche a batir en la zona media esta temporada. En Barcelona parecían bastante seguros. Y quién sabe qué harán Renault y el resto de equipos. Yo creo que la pelea será muy igualada”, analiza Andreas Seidl, director deportivo en el equipo de Sainz.







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